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T-MEC: arrancan negociaciones duras el 27 de mayo, admite Ebrard

El secretario de Economía reconoció conversaciones “complejas y difíciles” con EE.UU.; México plantea reorientar producción farmacéutica y cuestiona aranceles automotriz, acerero y al aguacate

Marcelo Ebrard lo confirmó: las conversaciones formales con Estados Unidos en el marco de la revisión del T-MEC comenzarán en territorio mexicano. La agenda se extenderá hasta el 29. Luego, la delegación nacional cruzará hacia Washington para una segunda ronda. Fechas aún por definir.

El secretario de Economía no ocultó el tono del encuentro. “Tenemos conversaciones complejas y difíciles. No voy a ocultar eso”, soltó durante la presentación de datos de Inversión Extranjera Directa del primer trimestre de 2026. La pregunta sobre el embajador comercial Jamieson Greer detonó la respuesta.

La estrategia que llevará México tiene un eje central: competir como región. No como países separados. Frente a otras economías del mundo. Especialmente en sectores donde ambos dependen críticamente de proveedores externos.

El ejemplo más contundente lo puso Ebrard. Sector farmacéutico. México y Estados Unidos importan más del 80 por ciento de los ingredientes activos que requiere su industria. La propuesta mexicana es clara: reubicar parte de esa producción. Una parte aquí. Otra allá. El cálculo del funcionario apunta a miles de millones de dólares en inversión y una reducción drástica de dependencias.

Otro frente de batalla: las reglas de origen. Ebrard cuestionó la asimetría. La industria automotriz mexicana cumple reglas estrictas. Pero otros países exportadores a Estados Unidos no enfrentan las mismas condiciones. El resultado: las propias empresas estadounidenses terminan en desventaja competitiva.

El secretario fue directo. Si la administración Trump está reorganizando el sistema comercial con aranceles más reglas de origen, México buscará las mejores condiciones posibles a partir de la integración profunda de ambas economías.

El tiempo es un factor. México no tiene prisa, dijo Ebrard. Pero tampoco puede dejar pasar los días sin avances. “El no avanzar podría generar mucha incertidumbre”, advirtió. Por eso la propuesta fue fijar conversaciones formales antes del primero de julio. Cada país expondrá su visión antes de esa fecha.

El horizonte no es corto. El T-MEC regula comercio digital, propiedad intelectual, disposiciones laborales, ambientales, financieras, aduanales y aranceles. Habrá para rato.

Sobre los puntos concretos, la postura mexicana es firme: oposición a los aranceles automotrices. El arancel al acero, dijo, no tiene sustento. Y la cuota compensatoria al aguacate generó el efecto contrario al buscado: incrementó las exportaciones canadienses del producto hacia Estados Unidos.

Canadá ya tiene avances en conversaciones bilaterales con México. Se espera que pronto EE.UU. inicie también pláticas con Ottawa. Luego vendrán las reuniones trilaterales. Allí se abordarán temas que no pueden resolverse de a dos: solución de controversias, reglas de origen homogéneas y regulación sanitaria.

Los detalles finos de la agenda del 27 de mayo, Ebrard los dará a conocer un día antes. Aún espera la confirmación de la parte estadounidense.

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