María Zajárova denunció que Washington se “apodera” de naciones bajo el pretexto de ayuda sanitaria; el gobierno de Trump investiga el programa de laboratorios financiados por el Pentágono.
La portavoz del Ministerio de Relaciones Exteriores de Rusia, María Zajárova, lanzó este jueves una nueva andanada contra Washington. La acusación fue contundente: Estados Unidos, bajo “bonitos lemas de ayuda”, está construyendo laboratorios biológicos en muchos países del mundo. “Bajo el pretexto de ayudar en el desarrollo de los sistemas nacionales de salud, la vigilancia sanitaria y epidemiológica, y la lucha contra las amenazas del terrorismo biológico, de hecho, literalmente se ha apoderado de muchos países del mundo para instalar sus laboratorios biológicos”, señaló la diplomática.
El blanco principal de su declaración fue Alemania. Zajárova afirmó que en territorio alemán se está construyendo un laboratorio biológico estadounidense sin transparencia. “Alemania no cuenta con garantías legales de que el laboratorio biológico estadounidense que se está construyendo no vaya a realizar experimentos con patógenos peligrosos”, advirtió. Y remató: “Están construyendo con su propio dinero un laboratorio biológico para Estados Unidos del que no tienen la más mínima idea”.
La historia de esta disputa es larga. Tras las acusaciones rusas sobre biolaboratorios en Ucrania con apoyo estadounidense, la administración Biden lanzó una campaña para desmentirlas. En marzo de 2023, el Departamento de Estado publicó un informe titulado ‘El interminable intento del Kremlin por difundir desinformación sobre armas biológicas’, calificando las acusaciones de “absurdas”. La postura oficial era que Ucrania contaba con laboratorios de investigación biológica, pero su propósito era prevenir la producción de armas biológicas.
Sin embargo, en marzo de 2022, durante un interrogatorio del senador Marco Rubio, la subsecretaria Victoria Nuland declaró que Ucrania tenía “centros de investigación biológica” y que a Estados Unidos le preocupaba que Rusia intentara tomar el control. La contradicción abrió una grieta.
Ahora, con la administración Trump, el panorama cambió. El gobierno republicano ha reconocido la existencia de los laboratorios y que fueron financiados por Estados Unidos. La entonces directora de Inteligencia Nacional, Tulsi Gabbard, reveló que más de 120 laboratorios financiados por EE.UU. se ubican en más de 30 países. Varios de ellos recibieron fondos mediante un programa del Pentágono ligado a la posguerra fría, orientado a deshacerse de armas de destrucción masiva. La investigación está en marcha. Moscú, mientras tanto, insiste en que su preocupación era justificada.
