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Sheinbaum acusa campaña: “mentiras” sobre amenazas a Ecuador antes del Tri

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 6 de julio 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Leticia; Ramirez; secretaria; Bienestar; Efraín Morales López, Director General de la Comisión Nacional del Agua (CONAGUA); Alfonso Suárez del Real, asesor político de la Coordinación de Comunicación Social; Iván Escalante, Procurador Federal del Consumidor (Profeco). Foto: Juan Carlos Ramos Mamahua/Presidencia

Tras el triunfo de México, la presidenta rechaza versiones sin pruebas y advierte que buscan desacreditar al país y al equipo.

La presidenta Claudia Sheinbaum tomó el micrófono en su conferencia matutina para cortar de tajo un relato que, según dijo, creció a la velocidad de las redes. Mientras el triunfo del Tri todavía estaba fresco, comenzaron a circular versiones sobre supuestas amenazas a jugadores de Ecuador, de acuerdo con una versión atribuida al crimen organizado. Para Sheinbaum, no se trató de información: fue desinformación con un propósito.

En su lectura, primero se intentó opacar el resultado. Después, aparecieron “noticias absolutamente falsas” para sembrar duda sobre un partido que, insistió, había quedado sellado con la victoria de México. La mandataria se detuvo en el patrón: calificó esas publicaciones como propaganda disfrazada, difundida sin pruebas y luego amplificada por actores que, dijo, las convierten en herramienta política.

La tensión de su mensaje creció cuando señaló a los intermediarios mediáticos. La presidenta aseguró que algunos medios no están informando, sino trabajando como amplificadores: “hacen propaganda política con mentiras”. Y trazó el objetivo final del rumor: apuntalar una narrativa para que México “le vaya mal” justo en un momento que, según remarcó, el país recibía reconocimiento internacional por la organización del Mundial.

Sheinbaum también ubicó el centro del golpe en la imagen nacional. Para ella, las versiones no comprobadas no solo atacan al equipo mexicano, sino que buscan dañar al país entero en un contexto de exposición mundial. En ese marco, defendió el valor del ambiente que dejó la participación de la Selección durante el torneo: una unidad que, afirmó, debe ser reconocida.

Así lo dijo de forma directa: independientemente de “las diferencias”, sostuvo que todos son mexicanos. No se limitó a negar el contenido del rumor; intentó empujar una contranarrativa: la que se construye con cohesión en vez de con sospechas.

El episodio, además, tomó un giro cuando la presidenta conectó el origen del relato con afirmaciones atribuibles al periodista argentino Eduardo Feinmann, quien habría planteado —sin aportar evidencias— que jugadores ecuatorianos fueron amenazados por cárteles mexicanos para inclinar el partido. Sheinbaum mencionó que la versión se replicó en redes por el empresario Ricardo Salinas Pliego, quien compartió el video y levantó la sugerencia sin respaldo.

En este punto, la controversia dejó de ser un rumor aislado y se convirtió en un choque público. La presidenta señaló que se registró rechazo de usuarios, periodistas y figuras públicas, que pidieron retractación y cuestionaron la difusión de información no comprobada. Dentro del debate, también se expuso la cercanía de Feinmann con el ultraderechista mexicano, un dato que, dentro del relato, funciona como contexto para entender por qué el mensaje encontró eco.

Antes de cerrar, Sheinbaum amplió la exigencia hacia el comportamiento colectivo. Insistió en que las autoridades y la sociedad deben señalar constantemente las noticias falsas cuando estas busquen influir en la opinión pública o impactar la imagen del país. Para ella, el punto no es solo desmentir; es frenar el mecanismo: el circuito que convierte afirmaciones sin pruebas en titulares, y titulares en daño reputacional.

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