Ícono del sitio Nenka media

Sheinbaum arma el rompecabezas: El Mayo Zambada, “cooperación sin subordinación”

Mañana se hará pública la información sobre la detención en EU: cartas, versión oficial y “protección” en medio de la pugna.

La presidenta Claudia Sheinbaum adelantó que el rompecabezas completo se expondrá desde Palacio Nacional: qué se dijo en su momento sobre la detención de Ismael “El Mayo” Zambada en Estados Unidos, cómo ocurrió y qué protección recibió. No lo presentó como un asunto menor, sino como una obligación para esclarecerse “por el bien de México y la relación bilateral”.

En su conferencia matutina, la mandataria empujó el tema con un mensaje de tensión: la cooperación en seguridad, sostuvo, no puede traducirse en injerencia. Y allí se concentró el conflicto de fondo. Aunque se tratara de un narcotraficante, insistió, eso no autoriza una subordinación que coloque a México en un escenario distinto al de la soberanía.

El punto de inflexión en su discurso fue la postura expresada con dureza: la presidenta dijo que “nadie lo va a defender”, pero marcó una línea clara respecto a lo que calificó como intervención. También afirmó que existe una “protección” en Estados Unidos para integrantes de grupos criminales detenidos allá, al tiempo que se les etiquetó como “organizaciones terroristas”. Ese contraste, según su planteamiento, es parte de lo que “tiene que esclarecerse”.

Sheinbaum prometió datos precisos dentro del marco oficial: se detallará la información que el gobierno estadounidense entregó a México, incluidas cartas presentadas por el entonces embajador en el caso. Con ello, señaló que se buscará entender no solo la cronología, sino el impacto de lo que provocó aquella detención: la protección otorgada a un grupo que, simultáneamente, fue nombrado de forma opuesta en el discurso oficial.

En su narrativa, la urgencia no se agota en el relato del traslado forzado del cofundador del Cártel de Sinaloa, sino en lo que pudo venir después. La mandataria habló de una “pugna interna” dentro del grupo delictivo y advirtió que ese asunto “impacta no solamente en Sinaloa”, elevando el caso a una discusión nacional y no exclusivamente regional.

Además, anunció una reunión en la que participarán dependencias mexicanas para revisar el tema: la Secretaría de Relaciones Exteriores y la Consejería Jurídica. También pidió que la Fiscalía General de la República dé a conocer lo informado, en su momento, a su entonces titular, Alejandro Gertz Manero. El mensaje fue directo: no basta con la postura general de combate al crimen; hace falta conocer “cómo se dieron las cosas” y, sobre todo, cómo fue que se protegió durante un tiempo.

La presidenta remarcó que el debate no debe confundirse: dijo que sus adversarios lo leerán como una defensa del narcotráfico, pero aseguró que no es eso. Subrayó que México combate a las organizaciones criminales “en el marco de la ley” y que, por eso, el punto central es defender la soberanía y poner en su “justo término” la inferencia y la intervención.

Finalmente, cerró la promesa con una fecha y un escenario: mañana martes se iniciará la conferencia en Palacio Nacional con esa información. Lo planteó como una respuesta institucional que debe mostrar qué se dijo entonces y qué se dice ahora, y también lanzó una pregunta que deja abierta la controversia: “¿Quién mintió?” Mientras tanto, recordó un antecedente relevante en la presión del caso: la semana pasada, el FBI donó al Museo del Aire War Eagles, en Nuevo México, el avión en el que fue llevado “El Mayo” Zambada desde Culiacán hasta El Paso, Texas, en julio de 2024.

Salir de la versión móvil