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Sinaloa decomisa cinco mil armas tras repunte violento del cartel dividido

Cuauhtémoc, Ciudad de México. 7 de julio 2026. La presidenta constitucional de los Estados Unidos Mexicanos, la Doctora Claudia Sheinbaum Pardo en conferencia de prensa matutina en el salón de la Tesorería de Palacio Nacional. La acompañan: Rosa Icela Rodríguez Velázquez, secretaria de Gobernación; Omar García Harfuch, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana; Roberto Velasco Álvarez, secretario de Relaciones Exteriores SRE; Luisa María Alcalde, consejera jurídica del Ejecutivo. Foto: Juan Carlos Buenrostro/Presidencia

Omar García Harfuch revela cifra nacional equivalente al 20 por ciento mientras 90 reos siguen operando desde prisiones corruptas.

Quince mil setecientos elementos desplegados no fueron suficientes para frenar inmediatamente la espiral homicida. La captura de Zambada García en julio provocó fracturas internas que desencadenaron enfrentamientos mortales entre facciones rivales del organization criminal sinaloense.

Diez meses después, el gabinete de seguridad presentó cifras contundentes sobre operaciones ejecutadas. Desde octubre pasado hasta la actualidad, autoridades aseguraron cinco mil novecientos aparatos bélicos además de un millón de proyectiles almacenados. Esta cantidad representa exactamente veinte por ciento de todos los decomisos registrados simultáneamente en el resto de territorio nacional.

Omar García Harfuch, titular de Seguridad y Protección Ciudadana, explicó origen estratégico del despliegue masivo. Después de la violenta reacción generada tras el secuestro extraterritorial, Claudia Sheinbaum ordenó reforzar presencia institucional para resguardar a habitantes locales y contener escalada bélica descontrolada.

Cuatro corporaciones estatales conforman operación conjunta permanente. Ejército, Marina, Secretaría de Seguridad Pública y Guardia Nacional coordinan acciones sin exclusión territorial. Células pertenecientes a facciones opuestas son objetivo prioritario indistintamente de liderazgo temporal.

Novecientos sujetos permanecen recluidos según registros carcelarios oficiales. Sin embargo, continuidad operativa permanece activa desde instalaciones penitenciarias gracias a corrupción estructurada en funcionarios públicos asignados. Mecanismos de supervisión preventiva resultaron insuficientes frente al poder económico narco.

Intensificación de procedimientos permitió confiscación sustancial de estupefacientes. Laboratorios clandestinos dedicados manufactura metanfetaminas fueron destruidos sistemáticamente mediante operaciones inteligencia. Detención de principales responsables requiere investigación minuciosa antes de intervención armada directa.

Dieciséis mil cuatrocientos cuarenta efectivos distribuidos territorialmente integran fuerza permanente. Su función primordial consiste protección ciudadana mediante aplicación tecnológica avanzada combinada con investigación forense especializada. Objetivo central eliminar generadores primarios de violencia sistémica que afectaron regiones enteras.

Corrupción institucional sigue siendo desafío pendiente. Novecientos delincuentes demostraron capacidad operacional dentro espacios penitenciarios bajo custodia estatal. Esto expone vulnerabilidades críticas en sistema penitenciario mexicano actual.

Resultados parciales confirman eficacia relativa estrategias implementadas. El veinte por ciento del total nacional representa avance significativo aunque insuficiente para declarar victoria definitiva sobre crimen organizado estructurado.

La fractura cartlera continúa alimentando ciclos de retaliación sangrienta. Sin estabilidad duradera en liderazgo criminal, nuevas generaciones emergentes podrían perpetuar modelo violento existente sin interrupciones temporales importantes.

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