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Trump y Xi exhiben sintonía en Washington, pero Taiwán vuelve a tensar la relación

La visita a los Archivos Nacionales mostró gestos históricos, mientras Pekín exigió prudencia y Washington mantiene armas pendientes para Taipéi.

La imagen buscó transmitir cercanía: Donald Trump y Xi Jinping recorrieron los Archivos Nacionales y observaron documentos fundacionales de Estados Unidos. Entre ellos estuvieron la Declaración de Independencia, la Constitución y la Carta de Derechos. Sin embargo, detrás de la escena protocolaria reapareció el asunto que más tensiona el vínculo bilateral: Taiwán.

Trump presentó la visita como una oportunidad para destacar la trayectoria compartida entre China y Estados Unidos. Según sus palabras, ambos países continúan una tradición iniciada por sus antepasados, que cruzaron el océano para comerciar, aprender y construir un futuro mejor. También anunció que mostrarían piezas vinculadas con la relación histórica y los intercambios culturales entre ambas naciones.

Pekín no ofreció comentarios sobre el recorrido. Los analistas, sin embargo, consideran que Xi pudo prestar especial atención a los documentos relacionados con la decisión estadounidense de reconocer a la China comunista en 1979, en lugar de Taiwán.

El tono fue distinto cuando la conversación llegó a otros escenarios de conflicto. Trump confirmó que Irán estuvo entre los temas abordados y aseguró que esperaba buenos resultados, aunque no explicó qué acuerdos o entendimientos sustentaban esa expectativa. Pekín, por su parte, ha rechazado las acusaciones estadounidenses de estar apoyando a los dirigentes iraníes en el conflicto iniciado por Trump en febrero.

Pero la presión más directa llegó desde el frente taiwanés. China considera a la isla parte de su territorio y Xi pretende que Trump vaya más allá de la tradicional postura estadounidense: no respaldar la independencia de Taiwán. El líder chino también busca frenar el suministro de armas estadounidenses a Taipéi.

Durante el encuentro, Xi pidió que Washington trate el asunto con prudencia. La agencia estatal china informó además que esperaba que Estados Unidos adoptara una posición contraria a la independencia taiwanesa.

La relación de Washington con Taipéi es compleja. Estados Unidos no mantiene vínculos diplomáticos formales con la isla, como ocurre con la mayoría de los países, pero continúa siendo su principal respaldo internacional y está obligado por su legislación a proporcionarle medios de defensa.

Por eso, cada palabra de Trump será observada por los aliados asiáticos de Washington. El antecedente inmediato añade presión: en diciembre, su gobierno aprobó una venta de armas a Taiwán por 11 mil millones de dólares. Después, Trump dijo que mantenía suspendido un segundo paquete, estimado en 14 mil millones, y lo calificó como una herramienta de negociación.

La cumbre terminó entre símbolos históricos y cálculos estratégicos. La visita a los archivos dejó una postal de cooperación; Taiwán, en cambio, recordó que la relación sigue marcada por una disputa capaz de alterar todo el equilibrio.

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