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Sheinbaum celebra triunfo de Lula y silencia a conservadores mexicanos

La mandataria destaca la afinidad con el gobierno brasileño y exhibe a quienes auguraban una victoria de la ultraderecha.

Sin palabras. Así quedaron, según la Presidenta Claudia Sheinbaum, los conservadores mexicanos que celebraban anticipadamente un triunfo de la derecha en Brasil. La remontada de Luiz Inácio Lula da Silva en las elecciones presidenciales brasileñas no solo reconfiguró el tablero político sudamericano. También sirvió como espejo para medir el pulso de la oposición local.

Durante su conferencia mañanera, la titular del Ejecutivo federal no escatimó en calificativos. El triunfo de Lula, dijo, es de suma importancia. No solo por el peso específico de Brasil en la región. Sino porque representa a un gobierno popular que encarna genuinamente los intereses del pueblo brasileño. Y porque su contrincante era nada menos que Flávio Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, hoy encarcelado por un intento de golpe de Estado.

La mandataria mexicana fue más allá. Calificó al gobierno entrante de Lula como afín a México. Ese factor, subrayó, incrementa la relevancia del resultado. “Es un gobierno afín”, expresó, aunque matizó que México mantiene relaciones con todas las naciones del mundo, con excepción de aquellas que, como en el caso de Ecuador, han violentado flagrantemente la soberanía nacional.

El punto de mayor tensión llegó cuando Sheinbaum abordó el factor interno. Los conservadores mexicanos, reveló, estaban eufóricos con la ventaja de la derecha en la primera vuelta. La remontada de Lula, consumada el día anterior, los dejó mudos. “Calladitos, calladitos”, ironizó. El pueblo brasileño triunfó, y eso, sentenció, es algo muy bueno.

Pero la celebración no se limitó al terreno político. La Presidenta también reconoció el papel de artistas y activistas que se posicionaron a favor de Lula. Su respaldo, consideró, fue crucial para que Brasil siga adelante. Y elogió al mandatario brasileño que está por iniciar su cuarto periodo presidencial con una frase que condensó todo: “Es un hombre que ha vencido todo, porque nunca se ha arrodillado”.

La jornada tuvo un cierre operativo. Sheinbaum reveló que sostendrá una llamada con Lula al mediodía. El gesto no es menor. La afinidad política se traduce en coordinación inmediata. Y el mensaje para los conservadores mexicanos queda flotando: la remontada brasileña también los dejó sin argumentos.

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