El Ejecutivo descarta ajustes impositivos inmediatos mientras el poder adquisitivo registra una recuperación del 150 por ciento frente al periodo neoliberal.
La realidad salarial en México ha dado un giro de 180 grados. De ocupar los peldaños más bajos de la economía regional, superando apenas los niveles de ingresos de naciones como Haití hace tres lustros, el país ha escalado hasta situarse en el podio de los sueldos básicos dentro de América Latina. Claudia Sheinbaum, titular del Ejecutivo, confirmó que la prioridad actual de su administración es la dignificación de las percepciones de la clase trabajadora, logrando un repunte acumulado del 150 por ciento.
Esta metamorfosis financiera comenzó a gestarse en 2018. Desde entonces, se implementó una política de incrementos anuales constantes que ha desafiado las antiguas teorías económicas. Los datos actuales demuestran que el fortalecimiento del bolsillo de los ciudadanos no ha disparado el índice inflacionario, desmantelando así el argumento central del modelo neoliberal que aseguraba que elevar las percepciones mínimas desestabilizaría los precios de consumo.
Bajo este contexto de bonanza operativa, la mandataria fue enfática al cerrar la puerta a cambios en el sistema tributario. “Más que los impuestos es el ingreso”, subrayó, aclarando que no existen planes para una reforma fiscal que altere los gravámenes sobre el sueldo de los empleados. La estrategia se concentra en asegurar que el dinero rinda efectivamente para las familias mexicanas, consolidando a México entre las dos o tres naciones con mejor remuneración base en el continente.
El contraste con el pasado es la pieza clave de esta reconstrucción económica. Mientras que hace quince años la precariedad laboral situaba a la mano de obra local en condiciones críticas frente al resto de la región, el actual modelo busca blindar el derecho a un ingreso decoroso. La administración actual sostiene que, mientras el crecimiento salarial continúe su ruta ascendente sin afectar la estabilidad macroeconómica, la estructura de impuestos permanecerá sin modificaciones sustanciales.
