El mandatario ruso revela inversiones millonarias en el sector y Rodríguez denuncia intentos de excluir a Moscú del mercado global.
Miles de millones de dólares. Esa es la cifra que Rusia ha inyectado en el sector energético venezolano. Y Vladímir Putin no está dispuesto a abandonar la apuesta. Durante el VIII Foro de Países Exportadores de Gas (FPEG), el mandatario ruso declaró que Moscú pretende mantener la cooperación energética con Caracas. “Estamos dispuestos a colaborar con las autoridades oficiales de Venezuela, con nuestros socios venezolanos y también con representantes de terceros países”, destacó.
La declaración no fue un gesto aislado. Putin añadió que Moscú mantiene consultas con organismos gubernamentales venezolanos, empresas interesadas y otros países. La cooperación tiene canales abiertos. Y el mensaje es claro: Rusia no piensa retirarse del tablero energético latinoamericano.
El foro también sirvió como escenario para la denuncia. La presidenta encargada de Venezuela, Delcy Rodríguez, calificó de “grave error” los intentos de excluir a Rusia del sistema internacional de suministro de gas. “Han demostrado su ineficacia y se han convertido en un grave error por el que hoy pagan los pueblos de todo el mundo”, afirmó en un mensaje por videoconferencia. La crítica fue directa. Sin matices.
El punto de mayor tensión está en el contexto geopolítico. Rodríguez subrayó que la paz y el respeto estricto del derecho internacional son condiciones necesarias para garantizar la estabilidad energética mundial. También llamó a reforzar el diálogo y la cooperación en el sector gasístico ante los actuales desafíos geopolíticos. La advertencia no es menor: sin estabilidad, el mercado energético global se tambalea.
Las proyecciones de Rodríguez añaden peso al debate. Previó que la demanda mundial de gas natural aumentará un 30% durante los próximos 25 años. Y destacó su potencial para impulsar la industrialización, reducir las brechas de desarrollo y mejorar el bienestar social. Asimismo, afirmó que Venezuela está dispuesta a utilizar sus recursos energéticos para promover el equilibrio mundial y desarrollar la cooperación Sur-Sur.
El foro tiene su propia dimensión. La octava cumbre del FPEG se celebra en Moscú el 27 de octubre. El organismo fue creado en mayo de 2001 y constituido formalmente como organismo internacional en 2008. Los países miembros concentran cerca del 70% de las reservas probadas mundiales de gas, el 38% de la producción global y el 42% de las exportaciones de gas, incluida el 47% de las exportaciones mundiales de gas natural licuado (GNL). La entidad sirve como plataforma para el intercambio de información y experiencias entre los países miembros, así como para coordinar posiciones sobre cuestiones relacionadas con la producción, el transporte y los mercados del gas natural.
Putin y Rodríguez coincidieron en un punto: la cooperación energética debe mantenerse. Rusia ha invertido demasiado como para retroceder. Venezuela necesita aliados frente a los intentos de aislamiento. Y el FPEG, con sus cifras de peso, es el escenario donde ambos dirigen sus cartas. La partida continúa.


