La acusación histórica: Sheinbaum desnuda el legado de Calderón y su “guerra” con García Luna al mando
En una de sus intervenciones más contundentes, la presidenta Claudia Sheinbaum no solo recordó, sino certificó ante los medios lo que para su gobierno es un hecho histórico: Felipe Calderón fue un “presidente espurio”, cuyo mandato no solo nació de un “fraude electoral”, sino que sumió al país en una “guerra” donde las ejecuciones extrajudiciales y la alianza con el crimen organizado —encarnada en Genaro García Luna— marcaron el destino de miles de mexicanos.
El origen del caos
Durante su conferencia mañanera, Sheinbaum respondió a la pregunta de la reportera Zeltzin Juárez sobre los señalamientos contra Calderón en España, donde fue llamado “corrupto y asesino” en un evento de ultraderecha. “No es un insulto, es una realidad documentada”, afirmó. “Declarar una guerra interna es permiso para matar sin ley. Y Calderón puso al frente a un narcotraficante: García Luna”, sentenció, refiriéndose al exsecretario de Seguridad, hoy preso en EE.UU. por narcotráfico.
El símbolo del PRIAN
Para Sheinbaum, este episodio no es solo sobre Calderón: “Representa lo que fue el PRIAN: una élite que creyó ser dueña de México”. La mandataria vinculó la “ola de violencia tremenda” de esos años con la impunidad de un sistema que, según ella, “el pueblo derrotó en 2018”. Sus palabras resonaron como un ajuste de cuentas político, pero también como una advertencia: “Esto quedará grabado en la historia”.
