El Salvador redibuja su democracia: Bukele consolida poder con reelección indefinida
En una sesión que duró menos de lo esperado y sin espacio para debate, la Asamblea Legislativa de El Salvador -dominada por el partido oficialista Nuevas Ideas- aprobó este jueves una reforma constitucional histórica: la reelección presidencial indefinida y la extensión de mandatos de cinco a seis años. Con 57 votos a favor y apenas tres en contra, el país centroamericano dio un giro institucional que consolida el proyecto político de Nayib Bukele.
La reforma, que modifica cinco artículos constitucionales, no solo rompe con el principio de alternancia en el poder sino que elimina la segunda vuelta electoral y adelanta el fin del actual mandato de Bukele al 1 de junio de 2027. Este movimiento sincronizará los procesos electorales presidenciales, legislativos y municipales, allanando el camino para que el líder salvadoreño -actualmente en su segundo periodo- pueda aspirar a un tercero y sucesivos.
El camino hacia esta reforma comenzó en 2021, cuando Bukele obtuvo control total del Congreso. Desde entonces, su partido ha impulsado cambios legales que culminan con esta transformación del sistema político. Un hito clave fue la reinterpretación constitucional de 2021 por parte de una Corte Suprema afín, que permitió a Bukele saltarse la prohibición de reelección inmediata y presentarse nuevamente en 2024, elección que ganó con el 85% de los votos.
Mientras el gobierno celebra esta reforma como una muestra de “confianza popular”, organizaciones internacionales y opositores locales alertan sobre el riesgo de un autoritarismo disfrazado de democracia. Bukele, cuyo combate a las pandillas le granjeó apoyo masivo, ha sido criticado por sus estados de excepción prolongados, el control del sistema judicial y restricciones a derechos civiles.
