La Nueva SCJN: Menos Burocracia y Más Justicia Directa para la Gente
Con un mensaje claro de austeridad y eficiencia, el ministro presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, anunció una transformación histórica en la estructura de la máxima casa de justicia mexicana. La consigna es contundente: menos burocracia y más trabajo directo para acercar la justicia a la ciudadanía.
El cambio más significativo, que entrará en vigor el 1 de octubre, es la reducción del 40% del equipo de trabajo de la Presidencia de la Corte. Actualmente, Aguilar Ortiz cuenta con 8 secretarios de estudio y cuenta, 12 auxiliares y 39 personas de apoyo. Bajo la nueva estructura, estos números se reducirán drásticamente a 7 secretarios de estudio, 8 auxiliares y 25 personas de apoyo. “Menos asesores y más trabajo directo del ministro presidente”, explicó Aguilar Ortiz durante la presentación de su plan de trabajo.
Pero la austeridad no se limita al personal. El ministro presidente también implementó un recorte en el número de elementos de seguridad asignados a la Presidencia, enviando un mensaje de congruencia con su discurso de simplificación administrativa. Paralelamente, reforzó los mecanismos de transparencia, comprometiéndose a publicar de manera clara y accesible toda la información relevante en la página web de la Corte, facilitando el escrutinio público.
La productividad de la Corte también experimentará un impulso significativo. Aguilar Ortiz anunció que las sesiones del Pleno aumentarán a cuatro días por semana, con mayor duración, con el objetivo de agilizar la resolución de asuntos pendientes. Sin embargo, la medida más innovadora es que la SCJN saldrá de su sede tradicional en la Ciudad de México para realizar sesiones en distintas regiones del país, llevando simbólicamente la máxima instancia judicial a la gente.
“La nueva Presidencia quiere poner en el centro a la gente”, afirmó el ministro presidente. Este principio se traducirá en una atención prioritaria a grupos en situación de vulnerabilidad, con encuentros directos diseñados para escuchar y atender sus necesidades específicas. La combinación de austeridad, transparencia y proximidad ciudadana marca el inicio de una gestión que busca devolver la credibilidad a la institución mediante hechos concretos, demostrando que la justicia puede ser más ágil y cercana sin sacrificar su calidad técnica.
