“Detienen en EE.UU. a exfuncionario clave en la tragedia de la Guardería ABC”

0
174

15 años después del incendio que dejó 49 niños muertos, la justicia alcanza a Roberto Copado, exdirector de Protección Civil de Hermosillo, arrestado en suelo estadounidense

Quince años después de una de las tragedias más dolorosas en la historia reciente de México, un rostro del pasado ha reaparecido bajo custodia. Roberto Copado, exdirector de la Unidad Municipal de Protección Civil de Hermosillo, fue detenido en Estados Unidos por agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE), según confirmó el abogado Gabriel Alvarado, representante de la asociación civil Manos Unidas por Nuestros Niños.

Copado, quien en 2009 tenía la responsabilidad de otorgar permisos de operación y avalar dictámenes de seguridad en establecimientos como guarderías, es señalado como una pieza clave en la cadena de negligencias que permitió la operación de la Guardería ABC, pese a carecer de las condiciones mínimas de seguridad. El 5 de junio de ese año, un incendio provocado por un cortocircuito en el techo del inmueble se convirtió en una pesadilla: 49 niños perdieron la vida y 109 más sufrieron lesiones graves, muchas de por vida.

Durante años, las familias de las víctimas lucharon por justicia, denunciando omisiones, corrupción y una investigación que, según ellas, protegió a funcionarios de alto nivel. Copado, uno de los primeros en ser señalado, huyó de México poco después de la tragedia y logró establecerse en territorio estadounidense, donde vivió en el anonimato hasta ahora.

Según Alvarado, en entrevista con Grupo Fórmula, Copado fue arrestado en Arizona y trasladado a una instalación de alta seguridad en Colorado. “Está en un lugar que se identifica de alta seguridad, en Colorado”, declaró el abogado, quien ha acompañado a las familias desde los primeros días posteriores al incendio.

La detención reabre heridas, pero también enciende una tenue esperanza. Para muchos padres, este es el primer paso real hacia una rendición de cuentas que parecía imposible. “No se trata de venganza, sino de justicia. Queremos que quien permitió que nuestros hijos entraran a una trampa mortal responda ante la ley”, dijo en su momento una madre durante una marcha en Hermosillo.

Aunque aún no se han revelado los cargos formales ni si México solicitará su extradición, la captura de Copado marca un hito simbólico: la impunidad no es eterna. En un país donde las tragedias colectivas suelen quedar sepultadas bajo burocracia y olvido, este caso demuestra que la memoria y la persistencia ciudadana pueden trascender fronteras.

Hoy, mientras Copado espera en una celda en Colorado, las fotos de los 49 niños siguen colgadas en las paredes de hogares en Sonora. Y sus nombres, lejos de desvanecerse, resuenan con más fuerza que nunca.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí