Entre Tradición y Resistencia: Sheinbaum Defiende el Desfile Revolucionario Frente a las Provocaciones
CIUDAD DE MÉXICO – Con la firmeza que caracteriza su estilo de gobierno, la presidenta Claudia Sheinbaum anunció este martes que el tradicional desfile del 20 de noviembre se realizará sin modificaciones, desafiando así las amenazas de grupos opositores que han convocado una nueva marcha para la misma fecha. Desde su conferencia mañanera en Palacio Nacional, la mandataria envió un mensaje claro: ni las provocaciones ni las campañas en redes sociales alterarán las conmemoraciones patrias.
“Como siempre se hace, se va a llevar a cabo y hay que tener respeto por lo que representa el Ejército Mexicano”, declaró Sheinbaum, elevando el evento más allá de su significado histórico para convertirlo en un símbolo de continuidad institucional. La presidenta no solo defendió la realización del desfile, sino que lo enmarcó como un acto de “respeto por la lucha de millones de mexicanos” que participaron en la Revolución Mexicana.
En un giro personal, Sheinbaum recordó sus propias experiencias como manifestante juvenil, trazando una línea clara entre su activismo pasado y la violencia reciente. “Repito, nosotros luchamos de manera pacífica, de manera pacífica. Ayer decían ‘cómo ella que se manifestó de joven’, pues nos manifestamos de manera pacífica. Entonces estos grupos que tiraron la valla no tienen que ver con nuestro movimiento”, afirmó, distanciándose categóricamente de los encapuchados que protagonizaron los disturbios durante la pasada marcha.
La mandataria aprovechó para reflexionar sobre el costo de la violencia, afirmando que esta “deja mucho dolor” en cualquier mexicano, una lección que parece haber marcado su transición de activista a gobernante. Sus palabras resonaron como un llamado a la mesura en un país acostumbrado a la polarización.
Pero quizás el dato más contundente llegó cuando Sheinbaum reveló los números que respaldan su gestión. Citando una encuesta de El Heraldo, anunció que cuenta con la aprobación de 7 de cada 10 mexicanos, una cifra que interpretó como un respaldo mayoritario a la Cuarta Transformación. “Es muy listo el pueblo de México, muy inteligente, la gente es sabia y por más campañas que haya, sabe lo que está ocurriendo en nuestro país, que es una transformación en beneficio del pueblo”, declaró con visible satisfacción.
La presidenta no ocultó su convicción de que su movimiento trasciende las coyunturas mediáticas. “Es una fuerza muy grande, este movimiento no va a desaparecer por una campaña de redes sociales”, sentenció, mostrando una seguridad que parece alimentarse tanto de los datos duros de las encuestas como de su lectura del sentir popular.
