
La Resurrección de un Hospital: Sheinbaum Devuelve la Salud a los Trabajadores de Morelos
En un acto cargado de simbolismo político y compromiso social, la presidenta Claudia Sheinbaum encabezó este miércoles en Cuernavaca, Morelos, la reapertura del Hospital General “Dr. Carlos Calero Elorduy” del ISSSTE, una institución médica que permaneció cerrada durante 15 años y que hoy vuelve a la vida para atender a los servidores públicos del estado. Ante un auditorio de trabajadores de la salud y autoridades locales, la mandataria pronunció palabras que resonaron como una promesa cumplida: “Hoy es una realidad, lo estamos abriendo en beneficio de los trabajadores del estado de Morelos”.
La crónica de este renacimiento hospitalario comenzó en 2010, cuando el hospital fue cerrado tras la inauguración del Hospital Regional en la periferia de Cuernavaca. Durante más de una década, el edificio permaneció en el olvido hasta que en 2020, en plena emergencia sanitaria por la pandemia de COVID-19, el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador lo reactivó temporalmente, siendo equipado por la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena). Hoy, bajo la administración de Sheinbaum, el hospital no solo reabre, sino que lo hace con capacidades ampliadas y un equipo humano renovado.
La presidenta no perdió la oportunidad para contextualizar esta reapertura dentro del proyecto más amplio de la Cuarta Transformación. “Desde 2018 se ejerce una política distinta al modelo neoliberal, que ha permitido terminar con la privatización de servicios públicos y los privilegios de funcionarios, así como avanzar en la recuperación de instituciones de salud, entre ellas el ISSSTE”, afirmó con convicción. Para Sheinbaum, esta acción concreta encarna un principio fundamental: “El Estado tiene una obligación, y es garantizar los derechos del pueblo: educación, salud y vivienda”.
Los detalles técnicos de la transformación los proporcionó el director general del ISSSTE, Martí Batres Guadarrama, quien detalló que para la reapertura se realizaron trabajos de adecuación, mantenimiento, equipamiento y mobiliario. Las cifras hablan por sí solas: el hospital cuenta ahora con tres salas de quirófano, 64 camas censables, 40 camas no censables y 18 consultorios, además de servicios especializados que incluyen medicina interna, cirugía general, pediatría, ginecología, colposcopía, traumatología, imagenología, laboratorio clínico, banco de sangre, urgencias, área de corta estancia y farmacia. Batres reveló que la unidad inicia operaciones “con abasto total de medicamentos” y una plantilla de 700 trabajadores, cerrando así un ciclo de abandono que hoy se transforma en esperanza para miles de familias morelenses.