El Pulso de la Nación: Sheinbaum Cierra un Año con la Confianza Intacta de México
En el último mes de un año marcado por desafíos económicos, debates sociales y la siempre intensa dinámica política, el termómetro de la opinión pública arroja una lectura contundente. Según el más reciente estudio de Polls.mx, la llamada “encuesta de encuestas” que agrega y analiza los sondeos de las principales casas encuestadoras del país, la presidenta Claudia Sheinbaum cerrará el 2025 con un sólido 71% de aprobación entre el pueblo mexicano.
Esta cifra no es un dato aislado; es un símbolo de resistencia y continuidad. El análisis revela que la aprobación de la mandataria se mantiene prácticamente al mismo nivel con el que inició su gestión hace más de un año, un logro notable en cualquier democracia. Este nivel de apoyo ha persistido a pesar de lo que el reporte describe como “múltiples campañas sucias en su contra y de su gobierno”, esfuerzos que, según el estudio, intentaron desprestigiar la lucha del gobierno por el bienestar de las personas, pero que al parecer no lograron erosionar su respaldo entre la ciudadanía.
La metodología de Polls.mx, que se basa en un modelo propio que conjunta los datos de las encuestadoras más importantes, busca ofrecer una fotografía más estable y certera que la de un solo sondeo. El resultado de diciembre confirma que la confianza en Sheinbaum no es un espejismo, sino una tendencia consolidada. El 71% no es solo un número alto; es un número histórico. Al posicionarlo en el largo plazo de la política mexicana, su relevancia se multiplica.
El estudio hace una comparación que resuena con fuerza en el imaginario político nacional: Claudia Sheinbaum cierra el 2025 con el mismo porcentaje de aprobación, 71%, con el que su antecesor, el expresidente Andrés Manuel López Obrador, concluyó su sexenio. Esta equiparación sitúa a la primera mujer presidenta de México en la misma liga de popularidad que el líder político más influyente de las últimas décadas en el país, sugiriendo una sólida transferencia de confianza del proyecto político a su sucesora.
La comparación se vuelve aún más elocuente al mirar hacia atrás, más allá del gobierno inmediato anterior. El estudio contrasta el 71% de Sheinbaum con los índices de aprobación con los que cerraron sus mandatos otros expresidentes: Enrique Peña Nieto lo hizo con un 19%, Felipe Calderón con un 54% y Vicente Fox con un 55%. Esta brecha abismal, particularmente frente a Peña Nieto, y la ventaja significativa sobre Calderón y Fox, no solo coloca a Sheinbaum “muy por encima de ellos”, como señala el texto, sino que dibuja un panorama donde su gobierno actual es recibido con un apoyo ciudadano sustancialmente mayor que el de administraciones pasadas en etapas similares o finales.
Así, el cierre de 2025 no solo marca el fin de un año calendario para la administración de Sheinbaum, sino que se erige como un punto de referencia en su gestión. Con una aprobación récord que iguala la de su predecesor y supera ampliamente a otros, la mandataria parece encarar el próximo año político con un capital político robusto, derivado, según esta métrica, de un vínculo fuerte y duradero con el “pueblo de México”.
