Trump amenaza con intervenir en México: “Los cárteles gobiernan, no Sheinbaum”

0
44

Horas después de ordenar el secuestro de Nicolás Maduro en Venezuela, Donald Trump lanza una advertencia directa a México: “Algo habrá que hacer”, dice, pese a su relación con la presidenta Sheinbaum

La sombra del intervencionismo estadounidense se alarga sobre América Latina. Apenas horas después de anunciar el ataque aéreo que culminó con la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro, el presidente Donald Trump dirigió su mirada hacia el norte del istmo y lanzó una advertencia escalofriante contra México: “Algo habrá que hacer con México”.

La frase, pronunciada en una entrevista con Fox News, marcó un giro brusco en la narrativa diplomática. Aunque Trump reconoció tener una “buena relación” con la presidenta mexicana Claudia Sheinbaum —a quien calificó como “una buena mujer, sumamente amistosa”—, despojó de legitimidad su gobierno con una sola afirmación: “Los cárteles gobiernan México. Ella no gobierna ese país”.

La declaración no es nueva, pero sí más peligrosa en este contexto. Desde finales de diciembre, Trump ha impulsado una campaña militar abierta contra lo que llama “narcoterrorismo” en América Latina, justificando el despliegue masivo del Comando Sur de EE.UU. en el Caribe y, ahora, la invasión de Venezuela. Pero con Venezuela ya bajo control —según su narrativa—, México parece ser el siguiente objetivo.

“No es la primera vez que digo que si es necesario entrar en suelo mexicano para atacar a los cárteles, lo haré”, recordó Trump, reiterando una postura que ha generado alarma en la clase política mexicana durante años. La diferencia ahora es que ya ha demostrado que está dispuesto a cruzar la línea de la soberanía, como lo hizo en Caracas.

Desde Palacio Nacional, el gobierno de Sheinbaum respondió con firmeza: “La soberanía de México debe ser respetada. Los asuntos internos los resuelven los mexicanos”, señaló la mandataria en un comunicado emitido tras conocerse las declaraciones de Trump. Además, México condenó formalmente la intervención en Venezuela, lo que contrasta con el tono “amistoso” que Trump dice mantener con Sheinbaum.

Analistas geopolíticos advierten que esta retórica no es casual. Al presentar a México como un Estado fallido controlado por el crimen organizado, Trump sienta las bases para una posible “operación de estabilización” similar a la ejecutada en Venezuela. El pretexto ya está listo: la lucha contra el narcoterrorismo, una narrativa que ha ganado terreno en los círculos de seguridad nacional de Washington.

Mientras tanto, en la frontera sur de EE.UU., las comunidades viven con incertidumbre. Si el Pentágono ya puede bombardear Caracas y secuestrar a un presidente, ¿qué detendría a Trump de enviar tropas a Sinaloa o Tamaulipas? La respuesta, por ahora, es diplomática. Pero la historia reciente sugiere que la diplomacia tiene límites cuando el petróleo, las drogas y el poder entran en juego.

En este nuevo escenario, México se encuentra en la encrucijada más delicada desde la Doctrina Monroe: defender su soberanía frente a un vecino que ya no oculta su voluntad de imponer el orden a punta de cañón. Y aunque Sheinbaum insista en el diálogo, Trump parece tener otros planes: “Algo habrá que hacer”, repitió. Y en su vocabulario, “hacer algo” ya tiene un significado muy claro.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí