La Presidenta federal confirma que siete obstámetros carreteros fueron retirados; limpieza de vehículos quemados inicia hoy mientras escuelas reanudan clases en zonas afectadas.
El fuego ya se apagó. Los siete puntos donde el crimen intentó paralizar Jalisco quedaron despejados. Claudia Sheinbaum tomó la palabra en su conferencia mañanera y dio el parte de tranquilidad que el país esperaba: los bloqueos fueron levantados, el aeropuerto de Guadalajara opera con normalidad y Puerto Vallarta restablece sus actividades. La paz, dijo, es el objetivo. Y en eso trabajan.
Era el día después de la tormenta. Tras el operativo que terminó con la vida de El Mencho, Jalisco amaneció con heridas en su infraestructura vial. Siete bloqueos carreteros. Vehículos incendiados. Escenas de caos que recordaban los peores momentos de la guerra contra el narcotráfico.
Pero Sheinbaum detalló la secuencia de la recuperación. Comunicación directa con el gobernador Pablo Lemus. Enlace con Michoacán a través de Alfredo Ramírez Bedolla. Un parte coordinado que permitió restablecer la movilidad en cuestión de horas.
“Hoy se van a levantar los vehículos quemados para limpiar las carreteras”, informó la Presidenta. Una frase que suena a procedimiento, pero que esconde el trabajo de decenas de personas retirando escombros mientras el país observa.
La normalidad no llegó sola. Detrás hay una estrategia de cuatro ejes que Sheinbaum desglosó desde el atril. El primero: atención a jóvenes para alejarlos de los grupos delictivos. El segundo: el trabajo permanente del Gabinete de Seguridad, que no descansa ni en momentos de crisis.
La Presidenta insistió en que la paz no es un destino, sino una construcción diaria. Que los bloqueos se levantaron porque hay coordinación institucional. Porque los gobiernos federal y estatales trabajan en la misma frecuencia.
En las zonas donde ayer no hubo clases, hoy los niños regresan a las aulas. En los tramos carreteros donde las llamas consumieron vehículos, hoy las barredoras municipales limpian el asfalto. La vida, dice Sheinbaum, se recompone.
El momento más delicado de la crisis fue cuando los bloqueos paralizaron regiones enteras. Las imágenes de camiones quemados recorrieron el mundo. Los rumores de más violencia se multiplicaron en redes sociales. Pero Sheinbaum mantuvo la calma institucional.
“Lo más importante es la seguridad y la paz y en eso estamos trabajando”, reiteró. Una frase que funciona como promesa y como advertencia. Promesa a la ciudadanía: no están solos. Advertencia al crimen: el Estado no se detiene.
La decisión de suspender clases en zonas afectadas fue preventiva. Proteger a los niños mientras las fuerzas federales restablecían el orden. Hoy, con las escuelas abiertas y los aeropuertos operando, la estrategia parece funcionar.
Sheinbaum cerró su intervención con la mirada puesta en el futuro. Los bloqueos ya son historia. Los vehículos quemados serán retirados. Los aeropuertos reciben viajeros. Pero la Presidenta sabe que la paz es frágil. Por eso el Gabinete de Seguridad sigue reuniéndose. Por eso la estrategia de atención a jóvenes continúa. Porque en México, la tranquilidad se gana todos los días.
