El presidente anunció este 2 de abril la salida de la fiscal General hacia el sector privado. Todd Blanche, quien lo defendió en un juicio por 34 cargos, asume como interino en medio de alertas por conflictos de interés.
No fue una renuncia voluntaria. Fue una remoción. Pam Bondi deja la Fiscalía General de Estados Unidos este 2 de abril por decisión de Donald Trump. El motivo, según reportes internacionales: el mandatario consideró que no fue lo suficientemente agresiva contra sus adversarios políticos.
Trump lo anunció en Truth Social. La elogió: “gran patriota”, “amiga leal”, “extraordinario trabajo” con homicidios en su nivel más bajo desde 1900. Pero detrás del tono amable, los hechos hablan de tensión. Medios señalan que el presidente expresó frustración por el manejo de expedientes relacionados con Jeffrey Epstein y por lo que él percibe como falta de dureza en la persecución de sus enemigos. Bondi se va al sector privado. En su lugar llega Todd Blanche, abogado de 49 años, como fiscal General interino.
Blanche no es un funcionario cualquiera. Fue fiscal federal en el Distrito Sur de Nueva York durante casi una década, especializado en crimen organizado, corrupción y delitos financieros. Luego pasó al sector privado como socio en Cadwalader. Pero su salto definitivo ocurrió en 2023, cuando dejó su firma para defender a Trump. Fue uno de los abogados principales en el juicio de Nueva York en 2024, donde el exmandatario fue declarado culpable de 34 cargos por pagos irregulares.
Ese vínculo directo es el centro de la polémica. Especialistas advierten: Blanche llega al Departamento de Justicia con un potencial conflicto de interés enorme. Su historial también incluye la representación de Igor Fruman, implicado en esquemas de financiamiento ilegal. Y hay otro dato que no pasa desapercibido: cambió su afiliación de demócrata en Nueva York a republicano en Florida. Analistas lo ven como un giro alineado con el entorno de Trump.
El fiscal General ya no es una fiscal “poco agresiva”. Ahora es el abogado que salvó a Trump de la cárcel. La independencia del Departamento de Justicia queda en el ojo del huracán.
