El Privilegio de los Pocos: La Cruzada de Sheinbaum contra las Pensiones de Oro
En el salón de La Mañanera, un dato escalofriante detonó la indignación presidencial. Raquel Buenrostro, la Secretaria de Anticorrupción, desglosó con precisión numérica el tamaño de un privilegio que hiela la sangre: 3,504 exfuncionarios de la extinta Luz y Fuerza del Centro disfrutan de una pensión mensual que supera, con creces, el salario de la propia Presidenta de la República. Uno de ellos, en un caso extremo que parece sacado de una novela de desigualdad, recibe un millón de pesos al mes. La mandataria Claudia Sheinbaum no lo dudó: “Es ofensivo”.
Pero la lista de beneficiados no termina ahí. En las arcas de Pemex, la petrolera estatal, otras 544 personas perciben jubilaciones que no sólo opacan el sueldo de Sheinbaum, sino también el del director general de la empresa. La comparación que hizo Buenrostro fue demoledora: estos afortunados reciben hasta 36 veces más que un pensionado promedio en México, aquel que sobrevive con lo mínimo después de una vida de trabajo.
Frente a estas cifras, que pintan un sistema de dos velocidades, Sheinbaum adelantó el plan de su gobierno. No se trata de una cacería de brujas, aclaró, sino de buscar justicia. “Es ofensivo que haya cientos de personas que llevan años recibiendo 300 mil pesos mensuales de pensión mientras siguen trabajando en empresas privadas”, expresó con visible fastidio. La solución, explicó, pasa por una de dos vías: un acuerdo voluntario donde los propios pensionados accedan a reducir sus montos a una cifra “más justa” que les permita vivir dignamente sin sangrar al erario, o una reforma constitucional que modifique de raíz estos esquemas.
La Presidenta fue clara en un punto: estas pensiones son “legales”, fueron concedidas bajo el amparo de la ley. Su pecado, sin embargo, es haber sido otorgadas de forma “discrecional”, creando una casta de jubilados de lujo en un país donde millones de adultos mayores luchan por sobrevivir. La batalla por la equidad pensionaria acaba de comenzar.
