Ricardo Salinas Pliego Congela Inversiones en México y Tilda al Gobierno de “Comunista”

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El Pulso del Magnate: Salinas Pliego Declara la Guerra a la Cuarta Transformación

En el tenso ajedrez de la economía nacional, una pieza clave acaba de moverse con una contundencia que reverbera en los pasillos del poder y las bolsas de valores. Ricardo Salinas Pliego, el polémico dueño de Grupo Salinas, ha lanzado un ultimátum: no invertirá un peso más en México mientras dure lo que él denomina un “régimen comunista” en el país.

El anuncio, hecho a través de su cuenta en X, llega en un momento crucial. Sus empresas enfrentan batallas judiciales de alto calibre en la Suprema Corte de Justicia de la Nación, donde se disputan litigios millonarios por adeudos fiscales que pesan sobre su conglomerado empresarial. “En mis empresas, por ningún motivo haremos nuevas inversiones en México”, escribió el magnate con una frialdad que no dejaba espacio a la interpretación.

Pero la declaración iba más allá de una simple decisión empresarial. Salinas Pliego cargó contra el mismo corazón del proyecto de gobierno, afirmando que antes de cualquier inversión sería necesario “sacar al régimen comunista de Morena y sus criminales y corruptos personajes de la 4T”. Las palabras, duras como roca, marcan un punto de no retorno en su ya tensa relación con la administración federal.

La publicación no llegó sola. El mensaje fue acompañado por otras que generaron aún más controversia, al respaldar comentarios elogiosos hacia Francisco Franco, el difunto dictador español. Esta comparación encendió las redes sociales, donde usuarios de todas las tendencias políticas cuestionaron la pertinencia histórica y moral de la analogía.

En su defensa, el empresario recurrió a un argumento que ha esgrimido repetidamente: la idea de que los empresarios son “los únicos creadores de riqueza y empleo” y que las inversiones requieren “seguridad jurídica”. Una postura que choca frontalmente con la realidad de sus empresas, las cuales mantienen deudas pendientes con el Servicio de Administración Tributaria y procesos legales abiertos tanto en México como en Estados Unidos.

Las declaraciones del magnate se enmarcan en una confrontación creciente con el gobierno federal y diversas instituciones. En los últimos meses, las empresas del grupo han enfrentado señalamientos públicos, bloqueos de cuentas y demandas por incumplimiento financiero, creando un clima de tensión que ahora estalla en abierta declaración de guerra económica.

El pulso está servido. De un lado, uno de los hombres más ricos de México, con un imperio que abanca desde televisión hasta servicios financieros. Del otro, un gobierno que ha hecho de la confrontación con lo que llama “la mafia del poder” una bandera de su proyecto político. El tablero está listo para una batalla cuyas consecuencias podrían resonar mucho más allá de los tribunales y las redes sociales.

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