EE.UU. bombardea embarcaciones en el Pacífico: 8 muertos sin pruebas de narcotráfico

0
63

Sin testigos, sin justicia: el Comando Sur acumula casi 100 muertos en nombre de la “guerra contra las drogas”

En aguas internacionales del Pacífico oriental, bajo un cielo que no distingue banderas ni fronteras, tres embarcaciones fueron atacadas este lunes por fuerzas del Comando Sur de Estados Unidos. El saldo: ocho personas muertas. Según un breve mensaje publicado en la red social X, el Comando Sur aseguró que las lanchas “transportaban drogas”, pero no presentó ninguna prueba que respalde tal afirmación.

La cuenta oficial detalló fríamente: tres personas abatidas en la primera embarcación, dos en la segunda y tres en la tercera. Nombres, nacionalidades, circunstancias: todo omitido. Solo números. Solo cuerpos.

Este episodio no es aislado. Desde el 2 de septiembre, cuando el presidente Donald Trump autorizó operativos letales contra embarcaciones sospechosas en el Caribe y el Pacífico, el Pentágono ha ejecutado al menos 26 ataques de este tipo. El resultado: 95 personas asesinadas, según cifras oficiales citadas por medios internacionales y organizaciones de derechos humanos.

La polémica no ha tardado en crecer. El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha calificado estos operativos como “ejecuciones extrajudiciales”, al señalar que se trata de asesinatos sin juicio, sin debido proceso y sin verificación independiente. Expertos en derecho internacional coinciden: si no se demuestra que las embarcaciones representaban una amenaza inminente, estos actos violan el derecho marítimo internacional y los principios básicos de los derechos humanos.

Lo más inquietante es la opacidad total. El Comando Sur no ha permitido investigaciones independientes, no ha identificado a las víctimas, ni ha compartido imágenes de drogas incautadas, rutas sospechosas o comunicaciones interceptadas. Todo se reduce a una declaración unilateral: “transportaban drogas”.

Mientras, en Washington, la narrativa se mantiene: se trata de una “guerra necesaria” contra el narcotráfico. Pero para muchos, esto es una repetición peligrosa de las políticas de los años 80 y 90, cuando EE.UU. justificó intervenciones militares en toda América Latina con escasa evidencia y altos costos humanos.

Hoy, en medio del silencio del océano, las preguntas persisten: ¿quiénes eran esos hombres? ¿Eran pescadores, contrabandistas o simples pasajeros? ¿Quién rendirá cuentas por sus vidas? Por ahora, solo el mar guarda sus respuestas.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí