Ataque fallido a residencia de Putin desata amenaza de respuesta militar rusa

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Rusia acusa a Ucrania de intentar sabotear las negociaciones de paz con un ataque terrorista contra el Kremlin.

En medio de intensas conversaciones diplomáticas entre Moscú y Washington para poner fin al conflicto ucraniano, el Kremlin denunció un intento de atentado contra una residencia oficial del presidente ruso, Vladímir Putin. Según informó el ministro de Relaciones Exteriores, Serguéi Lavrov, el lunes 91 drones de largo alcance fueron lanzados desde territorio ucraniano contra una propiedad presidencial en la región de Nóvgorod. Todos fueron interceptados por sistemas antiaéreos rusos, evitando lo que Moscú calificó como un acto de “terrorismo de Estado”.

El portavoz presidencial, Dmitri Peskov, elevó el tono al declarar que las Fuerzas Armadas rusas ya tienen planeada su respuesta: “Sabemos cómo, con qué y cuándo responder”, aseguró en una entrevista. Pero la ofensiva no se limita al campo militar. Moscú advirtió que las consecuencias diplomáticas endurecerán su postura en las mesas de negociación, acusando a Kiev de querer socavar deliberadamente los esfuerzos de paz encabezados por el presidente estadounidense, Donald Trump.

Peskov señaló que el ataque no solo apuntaba a Putin, sino que también tenía como objetivo “perturbar” a Trump y sus iniciativas diplomáticas. Aseguró que, pese a la provocación, el diálogo entre ambos mandatarios continúa con firmeza. “Tales actos de terrorismo son incapaces de socavar este nivel de confianza”, afirmó.

La indignación rusa se hizo eco en la Cancillería. María Zajárova, portavoz del Ministerio de Exteriores, describió el ataque como una “bofetada” a Trump y calificó al régimen de Kiev como “chusma sanguinaria, rabiosa y terrorista” que busca sabotear cualquier avance diplomático. Por su parte, el asesor presidencial Yuri Ushakov reveló que Trump quedó “atónito e indignado” tras ser informado por Putin durante una llamada inmediatamente posterior a las conversaciones mantenidas en Mar-a-Lago, su residencia en Florida.

Aunque Estados Unidos no ha emitido una condena formal, Trump calificó públicamente las acciones de Kiev como “una pena”, lo que sugiere una posible fractura en la alianza occidental con Ucrania. Mientras tanto, Rusia insiste en que no se retira del proceso negociador, especialmente con Washington, y que su respuesta militar será contundente, precisa y oportuna.

Este incidente marca un nuevo punto de inflexión en la guerra, elevando la tensión en un momento crítico para la diplomacia internacional y poniendo en jaque cualquier intento de tregua.

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