Inferno en Ámsterdam: iglesia histórica arrasada en Nochevieja violenta

0
48

La Vondelkerk, joya arquitectónica del siglo XIX, queda devastada en una madrugada de caos, fuegos artificiales y ataques contra la policía en los Países Bajos

La madrugada del 1 de enero de 2026 amaneció en llamas en Ámsterdam. Mientras el mundo celebraba el Año Nuevo, una de las joyas arquitectónicas de la capital holandesa —la iglesia Vondelkerk, construida entre 1872 y 1880— fue consumida por un incendio cuya causa aún se investiga. Lo que comenzó como un resplandor en el cielo nocturno se convirtió en tragedia: su torre de 50 metros se derrumbó, el techo colapsó en parte y décadas de historia estuvieron al borde de desaparecer.

Afortunadamente, las autoridades confían en que la estructura principal del edificio —obra del célebre arquitecto P.J.H. Cuypers, autor del Rijksmuseum y la Estación Central de Ámsterdam— pueda salvarse. Pero la imagen es desoladora: ladrillos calcinados, vidrieras rotas y una comunidad conmocionada. Testigos reportaron que fuegos artificiales fueron lanzados en las inmediaciones poco antes del incendio, aunque no se ha confirmado si fueron la causa directa.

La Vondelkerk, que dejó de funcionar como templo en 1977, tuvo un destino errático. Vendida por un solo florín a un inversor privado que la abandonó, el edificio cayó en el olvido, fue invadido por okupas y se deterioró progresivamente. En los últimos años, se habían hecho esfuerzos por rescatarla, pero la madrugada de Año Nuevo truncó cualquier esperanza de recuperación inmediata.

Pero el incendio no fue el único drama. La Nochevieja en los Países Bajos se convirtió en una noche de disturbios sin precedentes. La presidenta del sindicato policial nacional, Nine Kooiman, denunció una “ola de violencia extrema” contra agentes y servicios de emergencia. En Ámsterdam y en Breda, manifestantes lanzaron cócteles molotov contra unidades policiales. Kooiman contó que ella misma fue alcanzada tres veces por fuegos artificiales mientras intentaba coordinar la seguridad.

La violencia tuvo consecuencias fatales. Dos personas perdieron la vida: un menor de 17 años y un hombre de 38, ambos en incidentes relacionados con pirotecnia. Tres más resultaron heridas de gravedad. El hecho cobra aún más relevancia porque 2025 marcó la última Nochevieja en que los fuegos artificiales estuvieron permitidos en los Países Bajos: a partir de 2026, su uso quedará prohibido en todo el país.

Incluso más allá de las fronteras, la pirotecnia artesanal cobró vidas: en Bielefeld, Alemania, dos personas murieron en circunstancias similares durante las celebraciones.

Ahora, mientras los bomberos examinan los escombros de la Vondelkerk y los forenses reconstruyen los hechos, los Países Bajos enfrentan una reflexión urgente: ¿cómo celebrar sin destruir? El incendio de una iglesia centenaria no es solo una pérdida arquitectónica, sino un símbolo del caos que puede surgir cuando la fiesta se vuelve violencia. Y aunque el edificio resista, la herida en la memoria colectiva podría tardar mucho en sanar.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí