Jameneí acusa a EE.UU. de traicionar aliados y exportar guerras por el petróleo

0
49

En medio de tensiones globales, el líder supremo de Irán denuncia la “traición” y el “belicismo” de Estados Unidos, y advierte que su influencia destructiva ya alcanzó América Latina

En un discurso cargado de indignación moral y resonancia geopolítica, el ayatolá Alí Jameneí, líder supremo de Irán, lanzó una de sus críticas más contundentes en meses contra Estados Unidos, acusándolo no solo de agresión global, sino de traicionar incluso a sus propios aliados en nombre del poder y los recursos naturales.

“Los estadounidenses traicionan incluso a sus propios amigos”, afirmó Jameneí en una declaración que ha circulado ampliamente en medios iraníes y redes internacionales. Su mensaje, pronunciado con tono solemne y firmeza teológica, no dejó espacio para la ambigüedad: Washington, según el líder iraní, actúa movido por intereses materiales, no por principios.

“Apoyan a la banda criminal sionista que gobierna Palestina… por petróleo y minas desencadenan guerras en todo el mundo”, declaró, vinculando la política exterior estadounidense con lo que calificó como una “lógica imperial” basada en la explotación y la violencia. La mención a Israel no es nueva en el discurso de Jameneí, pero su formulación —“banda criminal”— refuerza el tono de condena absoluta que caracteriza la narrativa iraní sobre el conflicto en Gaza y Cisjordania.

Pero lo más revelador de su intervención fue la extensión geográfica de su advertencia. “El belicismo estadounidense ha llegado a América Latina”, señaló el líder supremo, insinuando que la influencia de Washington en la región no es de cooperación, sino de intervención y desestabilización. Aunque no nombró países específicos, su declaración resuena en un contexto en el que Irán ha buscado estrechar lazos con naciones como Venezuela, Nicaragua y Bolivia, todas críticas del “imperialismo yanqui”.

Esta no es la primera vez que Jameneí vincula a EE.UU. con conflictos en el sur global, pero su mención explícita a América Latina marca un giro retórico significativo. En los últimos años, Irán ha incrementado su presencia diplomática y económica en la región, presentándose como una alternativa antiimperialista al orden liderado por Washington.

El mensaje de Jameneí también llega en un momento de alta tensión en Medio Oriente, con ataques cruzados entre Hezbollah, las fuerzas israelíes y milicias respaldadas por Irán en Irak y Siria. En este escenario, su discurso no solo busca movilizar el sentimiento antiestadounidense dentro de Irán, sino también reforzar alianzas ideológicas en el extranjero, especialmente en regiones donde el descontento con la política exterior de EE.UU. ha crecido.

Más allá de la retórica, la declaración del líder supremo refleja una visión del mundo bipolar, donde no hay espacio para la neutralidad: o se está con la “resistencia” contra el imperialismo, o se forma parte del “eje de la opresión”. Y en esa narrativa, Estados Unidos no es solo un adversario geopolítico, sino un actor moralmente corrupto cuya palabra no merece confianza ni siquiera de sus aliados más cercanos.

En una era de realineamientos globales, las palabras de Jameneí no solo son un grito de guerra ideológico, sino una invitación —implícita pero clara— a los países del sur global a buscar autonomía frente a la hegemonía estadounidense. Y América Latina, ahora mencionada por nombre, parece estar en el punto de mira de esa estrategia diplomática.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí