PRI y PAN respaldan intervención de EE.UU. en Venezuela y celebran caída de Maduro

0
47

Desde México, el PRI y el PAN aplauden la operación estadounidense que culminó con el secuestro de Nicolás Maduro, calificándola como un “triunfo de la libertad” frente a una “narcotiranía” que, aseguran, ha sumido a Venezuela en miseria y represión

Mientras las calles de Caracas aún humean tras los bombardeos de la madrugada, en México dos de los partidos políticos más influyentes del país —el PRI y el PAN— levantaron la voz no para condenar la intervención militar de Estados Unidos, sino para celebrarla como un momento histórico de justicia y liberación.

En una inusual coincidencia ideológica, ambas fuerzas políticas utilizaron sus redes sociales para emitir mensajes de apoyo a la operación ordenada por Donald Trump, que resultó en la captura del presidente venezolano Nicolás Maduro y su esposa, Cilia Flores. Lejos de verlo como una violación a la soberanía, lo interpretaron como el colapso merecido de un régimen autoritario.

El Partido Revolucionario Institucional (PRI), ahora liderado por Alejandro “Alito” Moreno, publicó un enérgico comunicado bajo el hashtag #VenezuelaLibre: “Desde México, reconocemos este momento como una señal clara: ningún poder que pisotea la ley, anula la democracia y se aferra al mando contra la voluntad popular es eterno. Los pueblos tienen el derecho —y la obligación moral— de defender su dignidad y decidir su destino. La libertad siempre termina por abrirse paso”.

Por su parte, el Partido Acción Nacional (PAN), encabezado por Jorge Romero, fue aún más contundente. En un mensaje cargado de términos judiciales y morales, el partido de oposición calificó al gobierno de Maduro como una “narcotiranía” que “abandonó la democracia para convertirse en una red criminal vinculada al narcotráfico”.

El PAN enumeró cifras dramáticas para respaldar su postura: “Más del 80 por ciento de la población vive en condiciones de miseria, más de 8 millones de personas han sido forzadas al exilio y cientos de ciudadanos permanecen encarcelados por motivos políticos”. Además, denunció un supuesto “fraude electoral” en las elecciones presidenciales de 2024, que, según afirmaron, “negó al pueblo venezolano su derecho a decidir libremente”.

Las declaraciones contrastan fuertemente con la postura oficial del gobierno mexicano, encabezado por la presidenta Claudia Sheinbaum, quien condenó la intervención militar y reafirmó el principio de no intervención y respeto a la soberanía. Pero en la oposición, especialmente en la derecha y el centro-derecha mexicana, la narrativa es clara: la caída de Maduro no es una agresión, sino una liberación.

Analistas políticos señalan que esta postura responde tanto a una coherencia ideológica anti-populista como a una estrategia electoral. Al alinearse con el discurso de Washington —especialmente en un momento en que Trump proyecta su influencia en toda América Latina—, el PRI y el PAN buscan posicionarse como defensores de la democracia y el Estado de derecho, en contraste con lo que perciben como una neutralidad crítica del gobierno actual.

Sin embargo, la celebración no ha estado exenta de polémica. Voces desde la izquierda mexicana, movimientos sociales y sectores académicos han cuestionado que partidos que históricamente han sido reacios a condenar intervenciones extranjeras —como las de EE.UU. en Irak o Libia— ahora aplaudan una operación que viola abiertamente la Carta de las Naciones Unidas.

Mientras tanto, en Venezuela, el futuro es incierto. Pero en México, el debate está abierto: ¿Es legítimo respaldar una invasión si el régimen derrocado es autoritario? Para el PRI y el PAN, la respuesta es un rotundo “sí”. Para otros, es una traición a los principios fundacionales de la política exterior mexicana.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí