Europa defiende a Groenlandia: “Pertenece a su pueblo, no a Trump”

0
36

Siete potencias europeas firman una declaración histórica respaldando la soberanía de Groenlandia ante las amenazas de anexión de Donald Trump, reafirmando que el territorio es parte del Reino de Dinamarca y de la OTAN, y que su destino lo deciden sus habitantes

Copenhague, 10 de enero de 2026 — En una maniobra diplomática sin precedentes, los líderes de Francia, Alemania, Italia, Polonia, España, Reino Unido y Dinamarca lanzaron una advertencia unánime y contundente a Washington: Groenlandia no está en venta, ni para Estados Unidos ni para nadie. En una declaración conjunta firmada en medio de crecientes tensiones geopolíticas, los jefes de Estado y de Gobierno rechazaron las recientes insinuaciones del presidente Donald Trump sobre una posible anexión del territorio danés, y reafirmaron un principio fundamental del orden internacional: la soberanía de los pueblos.

“Groenlandia pertenece a su pueblo. Corresponde únicamente a Dinamarca y a Groenlandia decidir sobre los asuntos que conciernen a Dinamarca y a Groenlandia”, señala el texto firmado por Emmanuel Macron, Friedrich Merz, Giorgia Meloni, Donald Tusk, Pedro Sánchez, Keir Starmer y Mette Frederiksen. El mensaje, directo y firme, busca contener lo que muchos ven como una nueva ola de imperialismo territorial disfrazado de interés estratégico.

Groenlandia, la isla más grande del mundo, con vastos recursos minerales, reservas de agua dulce y una ubicación clave en el Ártico, ha sido objeto de codicia desde hace años. En 2019, Trump ya había ofrecido comprarla, provocando una crisis diplomática. Ahora, tras sus declaraciones sobre “tomar el control” de Venezuela y amenazar con intervenciones en México y Colombia, sus comentarios sobre Groenlandia han vuelto a encender las alarmas en Europa.

Los líderes europeos no solo defendieron la integridad territorial del Reino de Dinamarca, sino que recordaron que Groenlandia forma parte de la OTAN, al igual que Estados Unidos. “La seguridad en el Ártico debe alcanzarse de manera colectiva, en coordinación con los aliados de la OTAN… respetando los principios de la Carta de las Naciones Unidas”, subrayaron, haciendo hincapié en que ningún aliado puede actuar unilateralmente en una región de interés estratégico global.

La declaración también reconoce el rol de EE.UU. como socio esencial —gracias al acuerdo de defensa de 1951 que permite la base aérea de Thule en Groenlandia—, pero deja claro que esa cooperación no otorga derechos políticos ni soberanos. “Esta cooperación no altera el estatus político del territorio ni el derecho de sus habitantes a decidir sobre sus asuntos internos”, advierten.

Desde Nuuk, el presidente groenlandés Jens-Frederik Nielsen agradeció el respaldo: “Estos jefes de Gobierno han enviado hoy una declaración conjunta que apoya de forma inequívoca a Groenlandia y nuestra integridad territorial común”. Y, en un tono diplomático pero firme, pidió a Washington “un diálogo respetuoso a través de los canales diplomáticos y políticos correctos”, rechazando cualquier intento de imposición.

En un mundo donde las fronteras se cuestionan con creciente frecuencia, la declaración europea no es solo sobre Groenlandia: es una defensa del derecho internacional frente al poder unilateral. Porque, como dice el texto, el destino de los pueblos no lo deciden los mercados, ni las potencias, sino los propios habitantes.

Y en Groenlandia, ese mensaje resonó con fuerza: aquí mandamos nosotros.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí