ICE mata a ciudadana estadounidense en redada migratoria en Minneapolis

0
49

Una mujer estadounidense no relacionada con ningún caso migratorio muere tras recibir un disparo de un agente del ICE en Minneapolis; videos contradicen la versión oficial y desatan protestas bajo el grito de “ICE fuera ya”

Minneapolis, Minnesota, 7 de enero de 2026 — Una tranquila mañana en el barrio residencial de la calle 34 y Portland se convirtió en escena de una tragedia con ecos nacionales. Poco antes de las 11:30 horas, un agente del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) abatió a una mujer que ni siquiera era objetivo del operativo migratorio que se llevaba a cabo en la zona. La víctima, ciudadana estadounidense, murió en el lugar. Horas después, el jefe de la Policía de Minneapolis, Brian O’Hara, lo confirmaba: “No era el blanco de la operación”.

Los hechos, captados en video por testigos y difundidos rápidamente en redes sociales, muestran una escena tensa y confusa: agentes del ICE rodean una camioneta y intentan abrirla por la fuerza. La conductora, al parecer, intenta huir. En ese momento, uno de los oficiales le dispara a quemarropa. La versión oficial, sin embargo, presenta una narrativa distinta. La portavoz del Departamento de Seguridad Nacional (DHS), Tricia McLaughlin, afirmó que el agente actuó “en defensa propia y de sus compañeros” porque la mujer “intentó atropellarlos”.

Pero las imágenes generaron dudas. ¿Fue un intento de atropello… o una reacción desesperada ante una irrupción violenta en un barrio familiar? La discrepancia entre lo visto y lo dicho encendió la indignación.

El alcalde de Minneapolis, Jacob Frey, no dudó en responsabilizar directamente al ICE: “Sus agentes deben retirarse de la ciudad”. Y el gobernador de Minnesota, Tim Walz, confirmó la muerte mientras recordaba que, semanas atrás, ya habían advertido que las políticas migratorias de Donald Trump representaban un riesgo para la población civil. “Lamentamos que hoy se concrete lo que temíamos”, dijo, señalando que Minnesota “no es una prioridad para la administración federal”, lo cual consideró “profundamente preocupante”.

Mientras las autoridades locales llamaban a la calma y exigían justicia, en Washington, la respuesta fue otra. El presidente Donald Trump, en su cuenta de Truth Social, culpó a la “izquierda radical” de atacar a los agentes del DHS, a quienes presentó como héroes que “buscan mantener un entorno seguro”. No hubo condolencias, solo confrontación.

En respaldo, la secretaria del DHS, Kristi Noem, escaló el discurso: calificó el incidente como un acto de “terrorismo doméstico” y reiteró que la mujer “intentó atropellar a un agente”. Aseguró que el DHS y el Departamento de Justicia perseguirán con dureza a quienes ataquen a agentes federales, en una clara señal de endurecimiento.

Mientras tanto, en las calles de Minneapolis, cientos de personas salieron a protestar. Bajo el grito de “ICE out now” y “ICE fuera ya”, manifestantes lanzaron bolas de nieve contra las caravanas del ICE y bloquearon avenidas. La tensión no solo es entre ciudadanos y agentes, sino entre dos visiones del país: una que prioriza la seguridad mediante la fuerza, y otra que exige protección para todos, incluso de quienes no son migrantes.

En un momento en que EE.UU. vive una nueva ola de redadas migratorias, el caso de Minneapolis es un espejo: cuando el Estado actúa con violencia en nombre de la ley, incluso los inocentes pagan el precio. Y esta vez, la víctima no era “un extranjero indocumentado”… era una ciudadana estadounidense.
Y eso, para muchos, lo cambia todo.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí