Menos impuestos en tu nómina: el ISR se ajusta y tu quincena respira en 2026

0
41

Cuando cada peso cuenta: cómo el ajuste al ISR en 2026 da un respiro a millones de trabajadores

Abres tu sobre de nómina. El monto bruto es el mismo de siempre. Pero al ver el neto, sientes esa punzada familiar: el ISR se llevó una parte que, con la inflación, duele más que nunca. Mes tras mes, la quincena se estira como un elástico al límite. Hasta que, esta vez, hay una noticia distinta.

El Servicio de Administración Tributaria (SAT) actualizó las tablas del Impuesto Sobre la Renta (ISR) para 2026, y el resultado es claro: millones de trabajadores pagarán menos impuestos, aunque sus salarios no hayan subido. No es un aumento. No es un bono. Pero en un país donde cada peso define entre comer bien o recortar, es un alivio real.

“Sí hubo cambios en las tarifas. Sí va a impactar porque se disminuye un poco el impuesto”, confirmó Virginia Ríos Hernández, integrante de la Comisión Técnica de Investigación Fiscal del Colegio de Contadores Públicos de México (CCPM), en entrevista con Publimetro.

La actualización responde a una regla técnica: cuando la inflación acumulada supera el 10%, las tablas del ISR deben ajustarse para evitar que los trabajadores paguen más impuestos solo por el efecto de la pérdida del poder adquisitivo. “No es que todo el mundo vaya a pagar 10% menos”, aclara Ríos, “pero sí se modifican los límites de ingreso y las cuotas fijas, lo que reduce el monto retenido”.

Los números hablan por sí solos. Un trabajador que gana 15 mil pesos mensuales pagaba antes 1,552 pesos de ISR. Con las nuevas tablas, pagará 1,402 pesos: 150 pesos menos al mes, casi 1,800 al año. En el caso de quien percibe 50 mil pesos, el ahorro es de 354 pesos mensuales —más de 4,200 pesos anuales— al bajar su impuesto de 9,467 a 9,112 pesos.

Pero no todo es color de rosa. Existe una paradoja dolorosa en el sistema: quien gana exactamente un salario mínimo (9,451.20 pesos mensuales en 2026) no paga ISR, gracias al subsidio al empleo. Sin embargo, si alguien gana solo 10 pesos más, ya pierde ese beneficio y comienza a pagar impuestos desde el primer peso adicional. El resultado: puede terminar recibiendo menos en su nómina neta que quien gana menos.

“Quienes únicamente perciban un salario mínimo mensual no van a ser sujetos de retención del impuesto”, recordó Ríos. Pero advirtió: “Si ganan, aunque sea 10 pesos más, ya no ganaron únicamente un salario mínimo y sí tendría que retenerles el impuesto”.

Además, los ascensos también tienen su trampa fiscal. Si un trabajador sube de categoría salarial y entra en un nuevo rango de la tabla, podría enfrentar una tasa marginal más alta, incluso si su aumento fue modesto. “Si alguien cae en un renglón diferente de la tarifa, sí le puede incrementar su porcentaje real de impuesto”, explicó.

Aunque la tasa máxima sigue siendo del 35%, el ajuste técnico busca hacer el sistema más justo frente a la inflación. Y en un contexto de costos crecientes, ese respiro en la quincena —aunque pequeño— puede marcar la diferencia entre aguantar o caer.

Para millones de mexicanos, 2026 no traerá un aumento… pero sí un poco más de aire en la cartera.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí