Trump desafía a Irán en medio de protestas y amenaza con intervención militar

0
36

Entre amenazas cruzadas y un país en llamas: la escalada entre Washington y Teherán

El aire en la Base Aérea Andrews, en Maryland, se tensó este martes cuando el presidente Donald Trump lanzó una advertencia directa a Irán: “Más les vale comportarse”. Su declaración llegó horas después de que el ministro de Defensa iraní, Aziz Nasirzadeh, asegurara que su país posee capacidades “sorpresa” para repeler cualquier agresión extranjera, en medio de una ola de protestas antigubernamentales que han sacudido al régimen islámico desde finales de diciembre.

Las manifestaciones, originadas por la caída histórica del rial iraní —que tocó mínimos frente al dólar—, comenzaron con el cierre de comercios en Teherán y se extendieron rápidamente a decenas de ciudades. Según un funcionario iraní citado por Reuters, alrededor de 2,000 personas han muerto, incluidos miembros de las fuerzas de seguridad, en lo que se ha convertido en una de las crisis internas más graves de la República Islámica en años.

Pero lejos de mantenerse al margen, Trump eligió intervenir verbalmente —y con amenazas concretas. “Irán dijo lo mismo la última vez que les destruí la capacidad nuclear, que ya no tienen”, afirmó el mandatario, refiriéndose a una supuesta “guerra de 12 días” contra el país persa en el año anterior, un conflicto que, según su relato, dejó a Irán sin programa atómico. Aunque esta versión carece de respaldo en fuentes internacionales independientes, Trump la usa como moneda de cambio diplomático.

Más allá de la bravuconería, el presidente estadounidense envió un mensaje claro a los manifestantes: “Sigan protestando”. Incluso prometió algún tipo de apoyo, sin especificar su naturaleza. Pero fue aún más lejos: advirtió que tomará “medidas muy enérgicas” si las autoridades iraníes comienzan a “ahorcar” a los manifestantes, una frase que evoca ejecuciones sumarias y represión extrema.

Desde Teherán, la respuesta no se hizo esperar. El gobierno acusó a Estados Unidos e Israel de orquestar las protestas como parte de una “guerra blanda” —una estrategia de desestabilización mediante medios, redes sociales y agentes encubiertos— y advirtió severamente contra cualquier injerencia. “No aceptaremos ninguna agresión”, reiteró Nasirzadeh, mientras las fuerzas de seguridad intentan contener el fuego social que arde en las calles.

La situación es delicada. Por un lado, millones de iraníes exigen cambios económicos y políticos en un contexto de hiperinflación y aislamiento internacional. Por otro, Washington ve una oportunidad para debilitar a un viejo adversario, mientras Teherán insiste en que todo es una conspiración extranjera.

En este tablero de tensiones, las palabras de Trump no son solo retórica: son señales de que una intervención —diplomática, económica o incluso militar— podría estar en el horizonte. Y aunque el mundo observa con preocupación, en Washington, al parecer, ya se preparan para lo peor.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí