Sheinbaum reafirma soberanía frente a aranceles de Trump y defiende derechos de 40 millones de mexicanos en EE.UU.

0
32

En medio de tensiones globales por las amenazas arancelarias de Trump contra Groenlandia, Sheinbaum traza una política exterior firme: respeto a la soberanía, defensa de connacionales y certeza para el T-MEC.

Ciudad de México, 21 de enero de 2026 — Mientras el mundo observa con inquietud las amenazas del presidente estadounidense Donald Trump de imponer aranceles del 10% a países europeos que apoyen a Dinamarca y Groenlandia, la presidenta Claudia Sheinbaum ha marcado una postura clara, coherente y profundamente arraigada en la identidad jurídica de México: el respeto absoluto a la soberanía de los pueblos.

“La soberanía de los pueblos es nuestra Constitución y siempre debe ser nuestra posición”, afirmó durante su conferencia mañanera, respondiendo a las crecientes tensiones geopolíticas en torno al Ártico. En un momento en que Trump cuestiona abiertamente la legitimidad de la soberanía danesa sobre Groenlandia, Sheinbaum no solo defiende el derecho internacional, sino que reafirma un principio histórico de la política exterior mexicana: ningún territorio debe ser objeto de coerción comercial o militar.

Pero la mandataria no se limitó a lo global. También aclaró un asunto nacional que generó especulación: el aterrizaje de un avión Hércules C-130 estadounidense en el aeropuerto de Toluca. “Malo sería que aterrizara un avión sin permiso”, dijo con firmeza, recordando que la operación fue autorizada desde octubre de 2025 y formaba parte de un ejercicio de capacitación bilateral. Subrayó que no hubo tropas extranjeras a bordo, sino elementos mexicanos que regresaban tras entrenamiento en EE.UU. —una práctica rutinaria en cooperación en seguridad.

En el frente comercial, Sheinbaum abordó con prudencia la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), cuyo plazo vence en junio de 2026. Ante rumores de que podría convertirse en un acuerdo bilateral entre México y EE.UU., la presidenta pidió evitar especulaciones. “Somos muy positivos en que va a haber un buen acuerdo”, dijo, insistiendo en que el objetivo es garantizar certeza a las inversiones en México. Y dejó claro que la participación de Canadá dependerá de decisiones que aún están en curso.

Sobre la relación con Washington, Sheinbaum reconoció que el segundo mandato de Trump ha traído una “visión de mayor participación” en asuntos internacionales, pero advirtió: “Se debe respetar nuestra soberanía, nuestra territorialidad y nuestras decisiones”. Y remarcó un principio fundamental: “Las decisiones de México las toma el pueblo mexicano”. No hay subordinación, sino búsqueda de una relación de respeto mutuo, donde ambos países obtengan beneficios reales, no solo retórica.

Pero quizás uno de los mensajes más emotivos fue el dirigido a los 40 millones de mexicanos que viven en Estados Unidos. “Nuestra obligación es defenderlos”, afirmó, destacando el papel de los consulados como bastiones de protección legal, laboral y humana. En un contexto de endurecimiento migratorio y xenofobia, esta declaración no es protocolaria: es un compromiso de Estado con la diáspora más grande del país.

En conjunto, el discurso de Sheinbaum dibuja una diplomacia de equilibrio: firme en principios, flexible en tácticas, humanista en su esencia. Frente a un vecino impredecible, México no se repliega ni se somete. Defiende su soberanía, protege a sus ciudadanos y busca acuerdos justos —porque, como dijo, la política exterior no es un capricho de gobierno, sino un reflejo de la voluntad popular.

Y en un mundo donde los fuertes imponen su ley, México insiste: la soberanía no se negocia, se respeta.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí