Mientras Talleres de Resistencia Civil se Multiplican por todo el País, Trump Envía un Mediador a Minnesota y Retira Agentes, Forzado por la Evidencia en Video y una Rebelión Interna en su Partido.
La estrategia de la Casa Blanca para contener la crisis tras el asesinato de un enfermero a manos de la Patrulla Fronteriza comenzó a resquebrajarse bajo el peso de dos fuerzas imparables: la evidencia en video y una resistencia civil que se organiza en tiempo real. La muerte de Alex Pretti, un enfermero de cuidados intensivos, fue captada casi en su totalidad por cámaras: se vio cómo agentes federales lo rociaron con gas pimienta, lo sometieron en el suelo y, acto seguido, un agente de la Patrulla Fronteriza le disparó a quemarropa. Las imágenes, que desmienten la versión oficial de una “resistencia violenta”, desataron no solo ira en las calles de Minneapolis, sino un terremoto político que obligó al gobierno de Donald Trump a cambiar su guion.
Inicialmente, la Casa Blanca, el Departamento de Seguridad Nacional y el jefe de la Patrulla Fronteriza intentaron repetir la narrativa usada tras el asesinato de Renee Good por un agente del ICE hace tres semanas: pintar a la víctima como una “amenaza” e incluso “terrorista”. Trump y sus aliados circularon imágenes de la pistola que Pretti portaba legalmente, omitiendo que tenía un permiso y que, como muestran los videos, nunca la desenfundó. Fue en vano. Críticos respondieron con una cita de George Orwell: “el partido te dijo que rechaces la evidencia de tus ojos y tus oídos”.
La presión fue tan intensa que, para este lunes, la administración dio un giro dramático. Trump anunció el envío a Minneapolis del llamado “zar fronterizo” Tom Homan, quien reportará directamente al presidente y fungirá como “mediador” con el gobernador demócrata Tim Walz y el alcalde Jacob Frey –un cambio radical de tono tras semanas de enfrentamiento. Además, se informó que el jefe de la Patrulla Fronteriza, Greg Bovino, y algunos agentes se retirarían de la ciudad este martes, en lo que parece una retirada táctica.
Pero la grieta no solo viene de las protestas callejeras. Dentro del propio Partido Republicano, las dudas crecen. El presidente del Comité de Seguridad Interna de la Cámara baja, Andrew Garbarino, solicitó testimonios sobre las tácticas empleadas. Chris Madel, abogado defensor del agente que mató a Renee Good y candidato republicano a gobernador de Minnesota, anunció su retiro de la contienda, denunciando que las redadas se han convertido en “una represalia contra los ciudadanos” y acusando tácticas inconstitucionales basadas en el color de piel.
Mientras, la resistencia se profesionaliza. Activistas de todo el país participaron en un “Día Nacional de Capacitación”, con talleres virtuales organizados por grupos como Indivisible, Sunrise y la Red Nacional de Organización de Jornaleros. Se enseñó desde cómo documentar operativos del ICE hasta tácticas de “acción directa no violenta” y organización de ayuda mutua. El objetivo, según los organizadores, es “resistir el fascismo” con “cuidado, disciplina y estrategia”.
En este contexto, las palabras finales del enfermero Alex Pretti resuenan como un legado: “¿estás bien?”, le preguntó a la mujer a la que defendía antes de ser asesinado. Esa misma pregunta, entre el cuidado y la resistencia, parece ahora guiar a un movimiento que, lejos de amainar, se está entrenando para una confrontación más larga, mientras la Casa Blanca retrocede, paso a paso, en su guerra migratoria más brutal.
