Londres blindó a ex primera dama veracruzana mientras México exige explicaciones diplomáticas

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El asilo otorgado a Karime Macías bloquea su extradición por presunto desvío de 112 millones de pesos, generando tensión bilateral sin notificación previa a autoridades mexicanas.

La embajada británica en la Ciudad de México deberá recibir en breve una comunicación formal desde Palacio Nacional. La presidenta Sheinbaum anunció que su administración activará los canales diplomáticos correspondientes para cuestionar una decisión que, según reveló, aún no ha sido notificada oficialmente por el gobierno de Su Majestad. El Reino Unido concedió protección política a Karime Macías Tubilla, ex titular del Sistema DIF en Veracruz durante el mandato de su entonces esposo Javier Duarte, blindándola así de cualquier intento de repatriación para enfrentar cargos por desvío millonario de fondos públicos.

“No estamos a favor, evidentemente”, sentenció la mandataria durante su encuentro informativo matutino, subrayando la contradicción entre la justicia aplicada a Duarte —capturado en Guatemala y extraditado en 2017— y la impunidad funcional que ahora disfruta su exconsorte desde una residencia en zona exclusiva inglesa. Mientras el exgobernador purga condena por lavado de dinero y asociación delictuosa, Macías logró sortear durante años los esfuerzos de la Fiscalía General por traerla de vuelta, hasta que la concesión del estatus de refugiada cerró definitivamente esa puerta legal.

El caso resurge ahora envuelto en símbolos de opulencia inmoral. Sheinbaum rescató de los archivos del escándalo los llamados “cuadernos de abundancia”, documentos donde la exfuncionaria repetía obsesivamente la frase “Sí merezco abundancia”. Aquel ejercicio caligráfico se convirtió en metáfora del saqueo institucionalizado durante el sexenio peñista, cuando la alianza entre PRI y PAN —denominada por la mandataria como “PRIAN”— permitió redes de corrupción que desviaron recursos destinados a programas sociales mediante contrataciones con empresas fantasma.

La interrogante que dejó flotando en el aire la jefa del Estado mexicano resulta incómoda para las autoridades británicas: ¿con qué recursos sostiene Macías una vida discreta pero costosa en territorio europeo, incluyendo el mantenimiento de sus hijos, tras haber sido señalada formalmente por apropiarse ilegalmente de 112 millones de pesos del erario veracruzano?

El asilo político, mecanismo diseñado para proteger perseguidos por motivos ideológicos o étnicos, enfrenta aquí su límite ético cuando ampara a quien enfrenta acusaciones de corrupción estructural. México deberá ahora navegar un terreno diplomático complejo: exigir rendición de cuentas sin vulnerar soberanías, mientras la impunidad transnacional exhibe sus grietas más profundas.

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