Irán ataca cuatro buques en Ormuz y amenaza con cerrar el paso al petróleo de sus enemigos.

0
6

La Guardia Revolucionaria reivindica los ataques contra embarcaciones griega, japonesa, tailandesa e israelí; advierte que no permitirá “ni un litro de crudo” hacia Estados Unidos o sus aliados mientras dure el conflicto.

La ruta por donde fluye el 20% del petróleo mundial se ha convertido en un campo de batalla. Este 11 de marzo, al menos cuatro embarcaciones fueron alcanzadas por proyectiles en el estrecho de Ormuz. Barcos griegos, japoneses, tailandeses e israelíes sufrieron los embates en una escalada que la Guardia Revolucionaria de Irán ya reivindicó parcialmente, con una advertencia adicional: no permitirán “ni un litro de petróleo” hacia Estados Unidos o sus aliados.

Los incidentes se registraron en distintos puntos de la estratégica vía marítima. El primero ocurrió a 50 millas náuticas al noroeste de Dubái, donde un granelero fue impactado. Se trata del Star Gwyneth, propiedad de la naviera griega Star Bulk Carriers, con bandera de las Islas Marshall. La tripulación está a salvo, según reportó el capitán.

Más al norte, a 11 millas de Omán, un proyectil alcanzó al Mayuree Naree, un granelero tailandés. El impacto provocó un incendio y obligó a evacuar. La Armada Real de Tailandia informó que 20 de sus 23 tripulantes fueron rescatados por la Marina de Omán. Las labores para asistir a los tres restantes continúan.

La Guardia Revolucionaria iraní reivindicó este ataque, así como otro contra el “Expres Room”, un buque de propiedad israelí con bandera de Liberia.

El portacontenedores japonés One Majesty, de la naviera Mitsui O.S.K. Lines, también sufrió daños por un proyectil mientras estaba anclado en el golfo Pérsico, a 25 millas de Ras al-Jaima, en Emiratos Árabes. La empresa ya investiga el incidente.

La UKMTO, organismo británico que monitorea la seguridad marítima, confirmó que tres de los ataques ocurrieron cerca del estrecho o dentro de la propia vía de navegación. Desde el inicio de la ofensiva estadounidense-israelí contra Irán, el 28 de febrero, se han registrado al menos 17 incidentes de seguridad en la zona.

El estrecho de Ormuz, ubicado entre el Golfo Pérsico y el Golfo de Omán, es una arteria vital. Por ahí circula aproximadamente el 20% del petróleo y del gas natural licuado que se comercializa en el planeta. Cualquier interrupción sostenida tendría efectos inmediatos en los mercados energéticos globales.

La advertencia de la Guardia Revolucionaria no es un brindis al sol. “No permitiremos que ni un litro de petróleo atraviese el estrecho en beneficio de Estados Unidos, Israel o sus aliados”, declaró el cuerpo militar iraní. La amenaza, de cumplirse, provocaría un terremoto en la economía mundial.

Los barcos atacados pertenecen a países diversos, pero todos están vinculados, de una u otra forma, a la red de aliados que Teherán considera hostiles. La elección de los objetivos no es aleatoria: es un mensaje.

Cuatro barcos atacados en un solo día. 17 incidentes en menos de dos semanas. El estrecho de Ormuz, la venosa yugular del petróleo mundial, arde. Irán ha lanzado la advertencia y los proyectiles. La comunidad energética global observa con la mano en el termostato de los precios.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí