China desafía a EE.UU. y respalda a Irán tras cruzar el estrecho de Ormuz

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Wang Yi exige respeto a la soberanía iraní mientras un petrolero chino sancionado atraviesa el bloqueo naval estadounidense en el golfo Pérsico.

No fue una llamada cualquiera. Fue un mensaje directo a Washington.

El ministro de Relaciones Exteriores de China, Wang Yi, instó este miércoles a respetar la soberanía, la seguridad y los derechos legítimos de Irán. El motivo no es menor: la ubicación estratégica de la república persa a lo largo del estrecho de Ormuz. La conversación telefónica con su homólogo iraní, Abbas Araghchi, ocurrió en un contexto de máxima tensión.

El dato que lo cambia todo llegó un día antes.

El martes, un petrolero chino sancionado por Estados Unidos —el buque Rich Starry— atravesó el estrecho de Ormuz. Y lo hizo a pesar del bloqueo naval estadounidense contra Irán. Según la información disponible, se trataría del primer barco en salir del golfo Pérsico desde que comenzó el cerco marítimo.

El punto de tensión es explosivo.

Por un lado, China habla de “libertad y seguridad de la navegación internacional” en una vía clave para el comercio energético global. Por otro, el secretario del Tesoro de EE.UU., Scott Bessent, lanzó una advertencia directa: “No van a poder obtener su petróleo de Irán”. La frase fue clara: China puede conseguir petróleo, pero no petróleo iraní.

El estrecho de Ormuz se convierte así en el campo de batalla simbólico y real. Irán lo sabe. China también. Y Washington aprieta las tuercas.

Wang Yi no solo habló de soberanía. Subrayó la importancia de garantizar la seguridad de la navegación. Pero el gesto que habla más fuerte es el que ya ocurrió: un barco chino con sanciones de EE.UU. cruzó la línea naval estadounidense. Y salió del golfo.

La posición china no es neutral. Es un respaldo de facto a la capacidad iraní para mantener abierta la vía marítima. La llamada telefónica del miércoles fue el envoltorio diplomático de una operación que ya había tenido lugar 24 horas antes.

El cierre del relato tiene dos voces enfrentadas. La de Bessent: China se quedará sin crudo persa. Y la de los hechos: el Rich Starry ya salió. Mientras el estrecho de Ormuz se convierte en el termómetro de una confrontación que no para de escalar, Pekín elige un bando sin decirlo del todo. Lo hace navegando.

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