Soberanía en jaque: agentes estadounidenses operan sin acreditación en Chihuahua

0
45

Sheinbaum exige respuestas a Washington tras muerte de dos elementos en operativo no protocolado que vulnera marcos constitucionales y de seguridad nacional

Dos ciudadanos estadounidenses perdieron la vida. Un accidente en la sierra chihuahuense. Pero detrás del suceso, una pregunta que sacude los cimientos diplomáticos: ¿qué hacían agentes extranjeros en territorio nacional sin la acreditación exigida por ley?

Claudia Sheinbaum fue contundente en la conferencia matutina: cualquier colaboración en materia de seguridad debe sujetarse a la Constitución y a la Ley de Seguridad Nacional. El artículo 71 es explícito: los elementos foráneos requieren validación de la Secretaría de Relaciones Exteriores y tienen vedado ejercer facultades reservadas a autoridades mexicanas.

La reconstrucción de los hechos revela una cadena de omisiones. Los dos elementos participaron en un despliegue contra narcolaboratorios en la zona serrana. Al regresar, fallecieron en un percance. Solo entonces trascendió su presencia no notificada. La cancillería envió una misiva al embajador Ronald Johnson solicitando detalles precisos: identidad, fecha de ingreso, actividades realizadas. Un “extrañamiento” formal que refleja la gravedad del asunto.

El punto de tensión alcanza su máximo cuando Sheinbaum subraya que ni la Secretaría de la Defensa Nacional, ni la de Seguridad y Protección Ciudadana, ni la propia SRE recibieron aviso previo. La gobernadora de Chihuahua, Maru Campos, mencionó participación castrense; sin embargo, la mandataria federal aclaró que las fuerzas armadas desconocían la presencia de personal no mexicano en el despliegue.

Este episodio se inscribe en un contexto de fricciones bilaterales recientes. El caso del secuestro de Ismael “El Mayo” Zambada, donde Washington negó información a México, permanece como antecedente de desconfianza. No obstante, Sheinbaum expresó expectativa de transparencia: “hoy es un gobierno diferente”, señaló, apelando a la confianza mutua como pilar de la relación.

La postura presidencial deja un límite claro: no se admite participación directa en campo de agentes extranjeros. Existen otras modalidades de cooperación, pero el marco jurídico es innegociable. La verificación sobre la acreditación de los dos elementos continúa, mientras la diplomacia trabaja para esclarecer un hecho que, insistió la jefa del Ejecutivo, “no es menor”.

Con la soberanía como eje rector y la ley como brújula, el gobierno federal marca una línea que trasciende este incidente: toda colaboración, sin excepción, debe transitar por los canales institucionales establecidos.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí