El portavoz de la Cancillería iraní desmiente que la firma sea inminente pese a avances; el memorando incluye cese de hostilidades en Líbano pero excluye programa nuclear y control del estrecho de Ormuz
No hay acuerdo. Al menos no todavía.
Esmail Bagaei, portavoz de la Cancillería de Irán, salió a enfriar los anuncios de Washington. “Es cierto que hemos logrado avances en gran parte de los temas”, reconoció. Pero dio un paso atrás inmediatamente: “Eso no significa necesariamente que la firma del acuerdo esté cerca”.
La declaración durante una rueda de prensa contrasta con lo dicho por Donald Trump. El presidente estadounidense aseguró que el pacto está “casi ultimado” y que se anunciará en breve. La versión iraní es otra.
El documento que se negocia con Estados Unidos, según explicó Bagaei, incluye un punto específico: el cese de las hostilidades “en todos los frentes”. Allí mencionó explícitamente al Líbano. No es un detalle menor.
Pero hay límites claros. El diplomático iraní fue enfático: en este momento, Teherán no está discutiendo con Washington ninguna cuestión relacionada con su programa nuclear. El punto excluido de la mesa es quizás el más sensible para Occidente.
Sobre las negociaciones en Pakistán, Bagaei fue contundente. La parte iraní no tiene previsto enviar una delegación a ese país. Tampoco hay planes de recibir a los mediadores pakistaníes. La puerta, al menos por ahora, permanece cerrada.
El contexto de estas declaraciones es una información que circuló en la prensa estadounidense. Medios reportaron que Washington y Teherán podrían firmar muy pronto un memorando de entendimiento por 60 días. Con opción de prorrogarse. Lo que supondría la continuación de la tregua.
Pero hay otro punto de fricción. El estrecho de Ormuz.
Bagaei aclaró que el control de esta vía marítima no figura en el acuerdo bilateral. “La decisión sobre cómo administrar el estrecho corresponde a los países ribereños”, señaló. Y luego lanzó una frase con peso histórico: “El estrecho de Ormuz estaba abierto antes del ataque a Irán, y la situación actual se debe a esa agresión”.
El diplomático también apuntó a la Unión Europea. Si el bloque hubiera respetado la Carta de la ONU, dijo, tal vez la situación actual no se habría producido.
El telón de fondo es la Operación Proyecto Libertad, anunciada por Trump el 3 de mayo. Una misión destinada a ayudar a los buques bloqueados que intentaban abandonar el estrecho. La respuesta de Teherán fue una advertencia: cualquier fuerza militar extranjera, en especial la estadounidense, que intente acercarse o entrar, será objetivo de ataques.
