La presidenta recorrió tres municipios del Edomex, llamó a defender las conquistas del pueblo y advirtió que “no van a regresar al régimen de corrupción y privilegios”.
El fantasma de Maximiliano de Habsburgo volvió a aparecer. No en un libro de historia, sino en un discurso de campaña permanente. La presidenta Claudia Sheinbaum recorrió este fin de semana tres municipios del Estado de México —Jocotitlán, Almoloya de Juárez y Lerma— y lanzó una advertencia: los que perdieron el poder “se alían con gobiernos extranjeros” y actúan como los conservadores del siglo XIX que trajeron a Maximiliano. “Son antipatriotas”, sentenció.
La mandataria afirmó que “los del pasado no están contentos con haber perdido sus privilegios” y que ven “cualquier oportunidad para regresar”. Pero, aseguró, “eso no va a pasar”. Su diagnóstico se sostiene en un dato político que repite como mantra: la “revolución de las conciencias” de 2018. “Esa permaneció en el corazón y en la mente del pueblo de México”, dijo en Jocotitlán, donde agradeció el “enorme apoyo” que recibe en cualquier lugar del país porque, afirmó, “gobierno y pueblo somos uno mismo”.
Sheinbaum llamó a “siempre estar muy pendientes de lo que está ocurriendo, porque el pueblo de México siempre tiene que salir a defender sus conquistas”. Y aprovechó para invitar a su informe de rendición de cuentas del próximo domingo en el Monumento a la Revolución. “Por más intenciones injerencistas que haya, por más campañas sucias en redes sociales y en medios, el pueblo está fuerte, empoderado y sus conquistas se defienden”, afirmó. La multitud respondió al unísono: “¡No estás sola, no estás sola!”.
En Almoloya de Juárez, la presidenta ratificó la importancia de mantenerse organizados. “La intención injerencista siempre está”, advirtió. Y trazó la receta: “Mientras nos mantengamos unidos, fuertes, y el gobierno nunca abandone al pueblo, sabemos que se fortalece la soberanía, la independencia, la democracia, la libertad y la justicia social”. También reiteró un principio que ha repetido desde el inicio de su mandato: “Quien se corrompe no es de la Cuarta Transformación”.
La gira no fue solo discurso. Sheinbaum entregó apoyos concretos. En Lerma, otorgó la beca Rita Cetina a alumnos de la primaria Emiliano Zapata en Tlalmimilolpan. En Jocotitlán, entregó equipos a las “Comaleras del Bienestar” dentro del plan nacional “El Maíz es la raíz”, que impulsa la producción de maíz nativo. Destacó que este año se producirán más de 25 millones de toneladas de maíz, tres millones más que el año pasado. Y advirtió: “Si no cuidamos el maíz nativo vamos a acabar dependiendo de empresas que producen semillas y dejaremos nuestro origen”.
Por la tarde, en Santa María Nativitas, Almoloya de Juárez, entregó recursos del Fondo de Aportaciones de Infraestructura Social de Pueblos y Comunidades Indígenas. Este año se destinarán más de 13 mil 506 millones de pesos para 19 mil 718 localidades indígenas. La presidenta cerró con un mensaje de unidad y una advertencia: la oposición no volverá. “No vamos a regresar al régimen de corrupción y privilegios”, sentenció.
