
La presidenta advierte sobre ansiedad, alteraciones del sueño y consumo de contenido sin transparencia; México tiene uno de los mayores usos de celulares en jóvenes.
El teléfono celular está en la mano de millones de jóvenes mexicanos. Y la presidenta Claudia Sheinbaum cree que es hora de hablar de eso. No para prohibir, dijo, sino para entender. Este martes, desde la Mañanera del Pueblo, planteó la necesidad de abrir un debate nacional sobre la regulación de las plataformas digitales y el uso de la inteligencia artificial. El trasfondo: el impacto en la salud mental, en la vida cotidiana y en la forma en que se consume información.
Sheinbaum fue cuidadosa en distinguir entre libertad de expresión y regulación algorítmica. “No implica regular la libertad de expresión”, aclaró. El foco, explicó, debe estar en el funcionamiento de los algoritmos de redes sociales, que influyen en los contenidos que consumen los usuarios “sin plena transparencia sobre su operación”. Esa falta de claridad, dijo, es el verdadero problema.
La mandataria puso un ejemplo internacional: Brasil, donde se han impulsado restricciones a ciertos mecanismos de desplazamiento de contenido en redes sociales. La discusión, señaló, es global. Y México no puede quedarse atrás, especialmente porque, según datos recientes, el país se encuentra entre los de mayor uso de teléfonos celulares entre jóvenes a nivel mundial.
Sheinbaum advirtió sobre los efectos del uso excesivo de dispositivos móviles: problemas de ansiedad, afectación del sueño y alteración de la convivencia social. Por eso, consideró necesario impulsar recomendaciones sobre el uso responsable, particularmente en menores de edad. El debate, propuso, debe incluir a padres y madres de familia, especialistas y autoridades.
La presidenta no demonizó la tecnología. Reconoció que las plataformas digitales y la inteligencia artificial son herramientas útiles en el gobierno y en la salud, por ejemplo, en el análisis de imágenes médicas y diagnósticos. Pero insistió en que su uso y alcance deben analizarse con mayor profundidad. “El objetivo es abrir la discusión pública para que la ciudadanía cuente con información suficiente y pueda tomar decisiones informadas”, afirmó.
El anuncio no incluyó un proyecto de ley ni una iniciativa concreta. Fue una declaración de principios y una invitación. Sheinbaum quiere que México debata cómo convivir con algoritmos que hoy deciden, sin que nadie sepa exactamente cómo, qué ven los jóvenes cuando abren sus pantallas. La conversación, dijo, empieza ahora.