“Que hagan yoga”: Sheinbaum responde a Salinas Pliego y le recomienda relajarse

0
9

La presidenta calificó al empresario de “muy enojado” por sus amenazas de “sacar a las malas” al gobierno y le aconsejó “amor y paz” frente a sus ofensivas fallidas.

La respuesta llegó desde la mañanera y con un tono inesperado: calma. La presidenta Claudia Sheinbaum tundió este jueves al empresario Ricardo Salinas Pliego, pero no con un contraataque feroz, sino con una recomendación casi terapéutica. “Yoga, que hagan yoga. Paz mundial”, dijo. El motivo: el dueño de TV Azteca había amenazado recientemente con quedarse sin opciones más que “sacar a las malas” al gobierno de la 4T.

Sheinbaum llevó la amenaza a la conferencia matutina y la dejó “a consideración de la gente”. Pero fue más allá. Aseguró que Salinas Pliego y los intereses que él representa están “muy enojados” y no terminan de entender por qué todas sus campañas y ofensivas no han funcionado. “Qué cada quien lo interprete”, dijo, en aparente referencia a las palabras del empresario.

La presidenta enumeró los intentos fallidos de la oposición mediática. “Han habido varias ofensivas desde que llegamos al gobierno, varias, la marcha de la generación Z, algunas las presentamos aquí y no la creían”, recordó. Y constató una realidad que, según ella, descoloca a la derecha: “No pueden entender que con toda la ofensiva que han lanzado de todas maneras haya apoyo popular”.

El diagnóstico de Sheinbaum sobre el estado de ánimo del empresario fue psicológico. “Están muy enojados”, repitió. Y vinculó ese enojo a la impotencia de no poder derrotar al “pueblo de México”. La receta que ofreció para ese malestar fue diametralmente opuesta a la confrontación: “amor y paz”.

“No sé, que hagan yoga. Paz mundial”, insistió la mandataria, con una sonrisa que dejó claro que no piensa entrar en el terreno de la guerra declarada por Salinas Pliego. La derecha, dijo, no entiende. Ella, en cambio, parece haber entendido que a veces el mejor golpe es una recomendación de estiramientos y respiración profunda. El empresario, mientras tanto, sigue esperando respuesta a su amenaza. Lo que obtuvo fue una invitación a relajarse.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí