Intervención presidencial expone choques entre periodistas: reclamos por turnos y acusaciones cruzadas marcan la sesión.
La escena fue breve pero contundente: en plena conferencia matutina la presidenta detuvo el intercambio para reprender a una reportera que reclamaba por la palabra. El incidente emergió cuando la moderación otorgó la pregunta a Nancy Flores, y desde la sala se oyó la queja de Reyna Haydee Ramírez por sentirse desplazada después de ausentarse varios meses.
Con tono firme pero con una sonrisa, la mandataria recordó a la periodista sonorense que debía respetar el orden: le indicó que llevaba cuatro meses sin acudir y que, por tanto, correspondía “hacer fila” para preguntar. La réplica fue inmediata: la aludida no se quedó en silencio y lanzó una respuesta que introdujo una acusación sobre beneficios recibidos por terceros.
La confrontación escaló cuando Nancy Flores devolvió el golpe verbal: en su intervención vinculó la cuestión de las becas a fuentes extranjeras, mencionando su procedencia y reclamando cierta autorregulación de quienes reciben apoyos. El intercambio dejó a la vista tensiones internas entre reporteros y la necesidad, según la Presidencia, de mantener disciplina en el protocolo de preguntas.
Más allá del cruce personal, el episodio reveló dos fricciones: la reclamación por prioridades en la sala de prensa y el señalamiento público sobre apoyos externos a periodistas. En minutos, la mañanera retomó su ritmo, pero el episodio quedó como un foco de atención sobre el orden en el acceso a la palabra y las acusaciones entre comunicadores presentes.
Cerró la sesión con la imagen de la presidenta marcando la regla: turnos respetados y una advertencia pública sobre ausencias prolongadas. El breve enfrentamiento —una mezcla de reproche por protocolo y acusación ética— quedó en la agenda informativa del día.
