Sheinbaum niega persecución: detención de Gilda Lozoya cae en “fraude” Agronitrogenados

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La presidenta sostiene que la Fiscalía actuó por pruebas: no hubo aviso al Gobierno y la captura ya estaba hecha.

El choque estalló en conferencia: Claudia Sheinbaum rechazó que la detención de Gilda Susana Lozoya Austin tenga tintes políticos, luego de que la imputada dijera ante un juez que su captura busca presionar a su hermano, Emilio Lozoya.

La respuesta de la mandataria llegó cuando fue cuestionada por la versión de la detenida. Sheinbaum encuadró el caso desde el inicio y lo amarró a un expediente puntual: la fiscalía debe sostener su actuar con la información y las evidencias que investigan, aseguró. En ese marco, explicó que la aprehensión se vincula con presuntas participaciones en el fraude relacionado con Agronitrogenados.

La narrativa del gobierno reacomodó el foco. El caso, dijo, no nació ayer: viene de la compra de una planta de fertilizantes por parte de Pemex, una operación investigada por montos superiores a 200 millones de dólares, a pesar de que la instalación se encontraba abandonada. Sheinbaum detalló que las indagatorias iniciaron durante la gestión del entonces fiscal Alejandro Gertz Manero y derivaron en acciones legales contra diferentes involucrados, entre ellos Alonso Ancira, exdirector de Altos Hornos de México (AHMSA).

Ahí se abre el giro más relevante. Sheinbaum recordó el hilo directo con Pemex y colocó a Emilio Lozoya en el centro de la ruta del expediente: “quién era director de Pemex entonces”, preguntó en voz alta. Según el planteamiento oficial, el caso involucra a la hermana por su presunta relación con depósitos y esquemas financieros; además, remarcó que desde entonces existía una orden de aprehensión en su contra.

El punto de tensión es claro y controversial: la imputada afirmó que su captura busca castigar a quienes rodean a su familia, en particular a “las mujeres” vinculadas a Lozoya. Pero Sheinbaum cerró esa puerta. Subrayó que la detención responde a una investigación en curso de la Fiscalía General de la República y que el argumento central no es el conflicto político, sino la presunta participación en el fraude.

El relato de procedimiento también fue parte del golpe. La presidenta sostuvo que Gilda Lozoya estaba fuera del país y, cuando regresó a México, fue detenida. Añadió que la fiscalía tendría que ampliar información, aunque el contexto, insistió, se mantiene dentro de la investigación y no en un asunto partidista.

A la par, marcó una consecuencia administrativa que agrava el contexto: el gobierno federal, dijo, no fue informado antes del operativo. Según su versión, conocieron la detención cuando ya había ocurrido. Después, la fiscalía habría informado al Gabinete de Seguridad sobre las presuntas responsabilidades atribuidas a la detenida.

En lo operativo, la acusación se sostiene con elementos penales específicos: Gilda Susana Lozoya Austin fue capturada cerca del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, con apoyo de la Secretaría de Marina y de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana. La FGR la señala por operaciones con recursos de procedencia ilícita, vinculadas a un esquema detectado en el marco de Agronitrogenados, con presuntos depósitos y movimientos financieros relacionados con el fraude investigado.

Al final, la tensión permanece en el contraste. Del lado de Gilda Lozoya, la captura sería una presión familiar y una persecución; del lado de Sheinbaum, la aprehensión es consecuencia de pruebas y diligencias de la Fiscalía, sin operación política y sin aviso previo al gobierno. La disputa, en suma, no está solo en quién detuvo, sino en el significado de por qué se detuvo, y qué pesa más: la narrativa de persecución o el expediente que la Fiscalía dice traer consigo.

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