En plena conferencia mañanera, la presidenta cuestionó la falta de solidaridad de PRI y PAN con paisanos, y exigió unidad nacional.
La discusión estalló por un punto que, según la presidenta Claudia Sheinbaum, debería ser indiscutible: la defensa de los mexicanos en el exterior. En su conferencia de este día, colocó el reclamo directo sobre la mesa y señaló que los liderazgos del PRIAN se han limitado a cuestionar al gobierno mexicano, sin asumir una postura clara frente a la situación de los paisanos en Estados Unidos.
Sheinbaum reconstruyó el contraste con un señalamiento que apunta al fondo del conflicto. Dijo que dirigentes del PRI y del PAN “solamente me critican”, pero que no han expresado si existe disposición real para solidarizarse con las y los mexicanos. En ese mismo marco, enfatizó que no debería existir margen para la división en un tema que —subrayó— no tendría por qué generar diferencias políticas.
La presidenta también marcó un reproche puntual: “el presidente del PRI habla de diferencias con la presidenta”, pero no lo vio —según su planteamiento— plantear con claridad la defensa de quienes están fuera del país. De forma similar, cuestionó al dirigente del PAN, reclamando que no se ha escuchado una postura que ponga a los mexicanos en el centro de la conversación, por encima de la confrontación.
A partir de ahí, la narrativa se volvió más contundente. Sheinbaum sostuvo que, en el momento de hacer declaraciones, lo que correspondía era fijar una posición firme: defender a los mexicanos en el exterior. En lugar de eso, consideró que el debate quedó atrapado en “politiquería” y en golpes discursivos que no resuelven el núcleo del problema.
El giro de la intervención llegó cuando la mandataria planteó que hoy toca definirse, sin ambigüedades. Remarcó que la respuesta —defender o no a las y los mexicanos en el exterior— debe quedar expresada con claridad. Y elevó la exigencia a un llamado a la unidad como país, al tiempo que lanzó una sentencia final para cerrar la presión pública: según Sheinbaum, “a ellos no les interesa defender a los mexicanos”.
En síntesis, la presidenta dejó una advertencia política directa: mientras unos se enfocan en el ataque constante, otros —según su lectura— eluden el compromiso con la defensa de las y los mexicanos fuera del territorio nacional. La pregunta, insistió, no es retórica: se trata de decidir si hay respaldo real y si se actúa en unidad cuando se trata de la gente.
