Trump acusa: 250 mil no ciudadanos registrados ilegalmente en cuatro estados

0
5

El DHS divulgó un documento tras el mensaje presidencial: el gobierno teme un riesgo “grave” y anuncia revisión federal y judicial.

Más de 250 mil personas no ciudadanas figurarían como registradas para votar sin cumplir, según un informe difundido por el Departamento de Seguridad Nacional, en cuatro estados que, de acuerdo con el gobierno, no usan un sistema federal para verificar estatus migratorio. La afirmación llega en plena escalada del discurso de Donald Trump sobre la seguridad electoral y, según el documento, encendió alertas inmediatas en las autoridades locales.

El punto de partida, según la pieza oficial, no fue una acusación general, sino una revisión inicial de padrones públicos. El resultado se concentró en California, Pensilvania, Nueva Jersey y Nevada, donde el gobierno sostiene que no se aplica el mecanismo federal SAVE como verificación del estatus migratorio de quienes aparecen en los registros de votantes.

A partir de ese contraste, el DHS afirma que los organismos electorales de esos cuatro estados ya recibieron notificación por lo que la dependencia calificó como una “grave amenaza para la seguridad nacional”. La respuesta federal no se limita a esos territorios: el documento indica que la investigación se ampliará a otras entidades y que habrá coordinación con el Departamento de Justicia para revisar registros electorales, tomando como marco la Ley Nacional de Registro de Votantes de 1993 y la Help America Vote Act de 2002.

El relato del gobierno también suma un elemento comparativo para reforzar su argumento. El informe sostiene que 25 estados emplearon SAVE para revisar más de 68 millones de registros y que ese procedimiento habría permitido detectar más de 400 mil votantes fallecidos que seguían en padrones y a más de 28 mil personas no ciudadanas que presuntamente estaban registradas para votar.

En esa lectura, la administración republicana vincula la diferencia encontrada con políticas migratorias impulsadas durante el gobierno de Joe Biden. El razonamiento que se desprende del documento es directo: donde las reglas serían más favorables para inmigrantes, aumentaría la proporción de personas no ciudadanas dentro de las listas electorales.

Pero el foco no se queda en el registro. Dentro de la información desclasificada, el DHS incluyó un informe sobre riesgos para bases de datos electorales. Allí se sostiene que China habría vulnerado múltiples sistemas estatales antes de las elecciones de 2020, y que, en la última década, actores extranjeros como Rusia, Irán y grupos asociados a China habrían intentado acceder a información de votantes en distintos estados. El reporte recomienda reforzar la ciberseguridad para evitar alteraciones en registros y también solicitudes fraudulentas de voto por correo.

La ofensiva forma parte, además, de la estrategia de Trump orientada a impulsar una reforma electoral antes de las elecciones intermedias de 2026. No obstante, hasta el momento, la administración no ha presentado evidencia pública que confirme que las personas identificadas hayan emitido votos ilegales o que esos casos hayan modificado resultados electorales. El texto recuerda que, tras la elección presidencial de 2020, el equipo legal de Trump promovió decenas de impugnaciones por presunto fraude, la mayoría rechazadas por los tribunales al no contar con pruebas suficientes.

El mensaje presidencial fue pronunciado ante una audiencia de unos 55 invitados, ubicados a ambos lados del salón e integrados por miembros del gabinete, asesores y altos funcionarios. Entre los asistentes se mencionan el vicepresidente JD Vance, la jefa de gabinete Susie Wiles, el secretario de Estado Marco Rubio, el fiscal general interino Todd Blanche, el secretario de Comercio Howard Lutnick, el secretario de Transporte Sean Duffy y el secretario de Energía Chris Wright.

También estuvieron la administradora de la Small Business Administration (SBA), Kelly Loeffler, y la secretaria de Agricultura, Brooke Rollins. En la segunda fila participaron el asesor comercial Peter Navarro, el secretario del Departamento de Seguridad Nacional, la secretaria de Educación Linda McMahon, el director del FBI Kash Patel y el director interino de Inteligencia Nacional Brandon Pulte, entre otros.

Al concluir el discurso, los asistentes respondieron con un prolongado aplauso. Trump permaneció cerca de 20 minutos adicionales conversando con los invitados: bromeó y habló sobre el presunto fraude electoral, la conmemoración de America 250 y otros temas de su agenda, mientras el documento del DHS mantenía como centro el reclamo por seguridad y verificación en el sistema de votación.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí