Tras años de buscar la conducción estatal, la senadora con licencia fue colocada como principal perfil morenista para disputar la gubernatura.
La espera terminó. Cinco años después de intentar encabezar el proyecto de Morena en Tlaxcala, Ana Lilia Rivera Rivera recibió la responsabilidad que la coloca como el perfil central del partido rumbo a 2027.
La senadora con licencia fue designada coordinadora estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, luego del proceso interno morenista. El cargo no equivale todavía a una candidatura formal, pero sí la instala como virtual precandidata y figura principal para competir por la gubernatura.
La definición fue anunciada este lunes por Ariadna Montiel, dirigente nacional de Morena. Al explicar el resultado, destacó la cercanía de Rivera con la población y su conocimiento directo del territorio, así como de los problemas que enfrentan sus habitantes.
El nombramiento reabre una historia política que comenzó a tomar forma desde 2021. En aquella elección, Rivera buscó conducir el proyecto estatal, pero la candidatura terminó en manos de Lorena Cuéllar, quien posteriormente ganó la gubernatura.
Ahora el escenario es distinto. La organización partidista le confió la conducción territorial hacia 2027 y ella respondió con un mensaje dirigido a quienes participaron en la contienda interna: no habrá exclusiones ni una división entre vencedores y derrotados.
Su primera apuesta será recomponer al movimiento. Rivera planteó que todos los grupos y liderazgos deben permanecer dentro del proyecto, en sintonía con el llamado de la presidenta Claudia Sheinbaum a privilegiar los intereses colectivos por encima de las aspiraciones individuales.
El desafío no será menor. El proceso interno movilizó a distintas corrientes de Morena y dejó sobre la nueva coordinadora la tarea de reagruparlas. Rivera, sin embargo, anunció que comenzará de inmediato el trabajo territorial.
Su plan consiste en regresar a las calles, recorrer barrios y comunidades, y reactivar una forma de hacer política que, aseguró, ha practicado durante 29 años. La estrategia no parte de cero: conoce las campañas y la operación política de base.
Antes de participar en la construcción de Morena, militó en el PRD entre 2000 y 2014. También ocupó una diputación local. En 2018 llegó al Senado por mayoría, logró la reelección para la Legislatura actual y presidió la Mesa Directiva de la Cámara Alta durante la LXV Legislatura.
Ese recorrido explica el peso de la designación. Rivera no solo recibió una responsabilidad partidista: obtuvo el encargo de organizar al movimiento en el mismo estado donde antes perdió la oportunidad de encabezar la candidatura.
La candidatura oficial tendrá que esperar los tiempos y procedimientos electorales. Pero políticamente, el mensaje ya fue emitido: Morena puso a Ana Lilia Rivera al frente de la ruta rumbo a la gubernatura de Tlaxcala.


