La detonación ocurrió frente a asistentes de una fiesta patronal; autoridades investigan fallas en el manejo y permisos de pirotecnia.
Cinco menores de edad permanecen graves después de que una explosión de pirotecnia interrumpiera una fiesta patronal en San Jerónimo Cuatro Vientos, comunidad de Ixtapaluca, Estado de México.
El estallido ocurrió mientras se realizaba la quema del tradicional “torito”, una de las actividades centrales de la celebración. El artefacto explotó de forma inesperada cuando decenas de personas se encontraban alrededor de la estructura.
La detonación desató una escena de pánico. Los asistentes intentaron alejarse del punto de impacto mientras cuerpos de emergencia ingresaban para atender a los lesionados y contener cualquier riesgo adicional.
Las primeras versiones apuntan a una posible falla durante el encendido o la manipulación del material explosivo. Sin embargo, esa hipótesis todavía deberá ser confirmada por las autoridades encargadas de investigar el incidente.
El balance preliminar refiere 18 personas afectadas. De ellas, 12 sufrieron lesiones de gravedad y fueron canalizadas a hospitales para recibir atención especializada. Entre los heridos se encuentran cinco menores, quienes presentaban quemaduras de primer y segundo grado y fueron trasladados al Hospital Regional de Alta Especialidad de Ixtapaluca del IMSS Bienestar.
Otras seis personas recibieron atención en el lugar. Paramédicos reportaron lesiones menores y crisis nerviosas, por lo que no fue necesario llevarlas a una unidad médica.
Tras el accidente, policías municipales, bomberos, Protección Civil y otros servicios de emergencia desplegaron un operativo. La zona fue asegurada, se redujeron los riesgos y se facilitó el movimiento de las ambulancias.
El gobierno municipal informó posteriormente que la situación quedó controlada y que no existía un riesgo secundario para la población cercana. También señaló que el saldo confirmado era de 12 personas lesionadas.
El caso reabrió la discusión sobre las condiciones bajo las cuales se utiliza pirotecnia en celebraciones multitudinarias. Las autoridades deberán determinar qué provocó la detonación, si existían permisos para el espectáculo y si se aplicaron las medidas de seguridad requeridas.
El gobierno local reconoció que estas prácticas forman parte de las costumbres patronales, pero insistió en que la prevención debe colocarse por encima de la tradición. La explosión convirtió una celebración comunitaria en una emergencia que ahora exige respuestas precisas.


