
Tras un proceso interno que calificó como unido, la presidenta abrió la puerta a nuevas oportunidades para quienes quedaron fuera.
“No mentir, no robar y no traicionar al pueblo”. Con esa frase, la presidenta Claudia Sheinbaum marcó el límite político para quienes fueron seleccionados como coordinadores estatales de Morena rumbo a las elecciones de 2027.
El mensaje llegó después de que la mandataria conociera los resultados de un procedimiento que, según relató, se desarrolló sin mayores dificultades. Durante la tarde no siguió en tiempo real los anuncios de los perfiles elegidos. Fue por la noche cuando preguntó cómo había transcurrido la jornada y recibió un reporte favorable.
En su conferencia matutina de este martes, desde Palacio Nacional, Sheinbaum describió el proceso interno como “muy bueno” y destacó el ambiente de unidad. Con esa evaluación, trasladó ahora la responsabilidad al partido, que deberá establecer las siguientes etapas rumbo a los comicios.
La definición de coordinadores no cierra la competencia interna. Al contrario, la presidenta explicó que Morena todavía emitirá convocatorias para elegir candidaturas a presidencias municipales, así como a diputaciones locales y federales. Quienes no obtuvieron el respaldo en las encuestas podrán intentar nuevamente.
Ahí se encuentra el principal giro para los participantes que quedaron fuera: el resultado actual no representa el final de sus aspiraciones dentro del partido. Tendrán otra posibilidad cuando se abran los próximos procesos.
Sheinbaum presentó así una ruta de continuidad: unidad en la selección, nuevas convocatorias para quienes no fueron elegidos y una exigencia ética para quienes asumirán la coordinación de la llamada Cuarta Transformación.
La instrucción quedó resumida en tres verbos políticos: no mentir, no robar y no traicionar al pueblo.

