La presidenta busca acuerdo con Lemus para construir la obra; el gobierno de Jalisco quiere hacerla con deuda.
El acueducto quedó pendiente. Enrique Alfaro, exgobernador de Jalisco, lo anunció. Pero no lo construyó. Claudia Sheinbaum lo exhibió en su mañanera. La obra abastecería de agua potable a Guadalajara. La promesa quedó en el aire. La realidad, en el tintero.
“Queda pendiente un acueducto que en su momento el gobernador Alfaro iba a hacer y al final no hizo”, señaló Sheinbaum. La frase es directa. El señalamiento, contundente. Alfaro anunció la obra en 2024. Durante la inauguración de la Presa El Zapotillo. Al evento asistió el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador. Y la propia Sheinbaum, como presidenta electa.
La infraestructura de agua de Jalisco es muy antigua. Sheinbaum lo reiteró. El gobierno de Alfaro quedó a deber el acueducto. El proyecto era complejo. La presa tiene ventanas para evitar inundaciones. Las comunidades de la zona tuvieron que ponerse de acuerdo. La obra se hizo. El acueducto, no.
Actualmente se buscan acuerdos con el Estado de Jalisco. El gobernador es Pablo Lemus Navarro. Es emecista. La federación también aportaría en la construcción del nuevo acueducto. Según el gobierno jalisciense, la obra podría abastecer de agua potable a la capital. El objetivo es común. El mecanismo, en negociación.
“Estamos ya en el acuerdo final, es que el estado de Jalisco hace una parte y nosotros hacemos otra parte, lo importante es resolver el problema de la calidad del agua”, dijo Sheinbaum. La fórmula es clara. Estado y federación comparten la carga. La prioridad: garantizar agua limpia a los hogares de la Zona Metropolitana de Guadalajara.
El punto de tensión es el financiamiento. Hace días, Pablo Lemus envió un documento a Sheinbaum. Solicitaba el apoyo de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP). El objetivo: obtener los permisos necesarios para la obra. El gobierno naranja de Jalisco, desde su autonomía, quiere hacer la obra con deuda. La federación analiza la solicitud.
“Estamos apoyando y yo creo que muy pronto, igual y nos reunimos con el gobernador, buscamos la manera de que el proyecto salga adelante”, dijo Sheinbaum. La disposición al diálogo es explícita. La reunión está en el horizonte. El proyecto debe salir. La solución, en construcción.
Sheinbaum reiteró que la infraestructura de agua de Jalisco es muy antigua. El gobierno de Alfaro quedó a deber el acueducto. Lo anunció en 2024. Con la inauguración de la Presa El Zapotillo. Asistió López Obrador. Y ella, como presidenta electa. “La verdad es que este acueducto quedó de hacerlo en su momento el gobierno del Estado y finalmente no se hizo”, expresó.
La secuencia es clara. Primero, el anuncio de Alfaro en 2024. Después, la inauguración de la Presa El Zapotillo. Luego, la promesa incumplida del acueducto. Finalmente, la gestión de Sheinbaum con Lemus. La historia se repite. La obra sigue pendiente. El agua, también.
Sheinbaum exhibió a Alfaro. El acueducto quedó pendiente. La obra abastecería a Guadalajara. El anuncio fue en 2024. La inauguración de la Presa El Zapotillo. Asistió López Obrador. Y Sheinbaum. “Al final no hizo”, dijo. Ahora se busca acuerdo con Lemus. El estado pone una parte. La federación, otra. El gobierno naranja quiere deuda. La SHCP analiza. “Lo importante es resolver el problema de la calidad del agua”, afirmó Sheinbaum. La infraestructura es antigua. El acueducto sigue pendiente. La solución, en camino.


