La presidenta descarta las recomendaciones del expresidente de Banxico y afirma que el modelo solo generó pobreza y desigualdad.
La sentencia es definitiva. “El neoliberalismo se acabó en México, ya no va a regresar”. Claudia Sheinbaum lo dijo sin matices durante su conferencia mañanera. La presidenta fue cuestionada sobre las “recomendaciones” hechas por Guillermo Ortiz para hacer crecer la economía mexicana.
Ortiz reconoció que hay estabilidad y descartó una crisis. Pero aseguró que hay cosas que se podrían hacer diferente. La presidenta respondió con contundencia. “No es muy recomendable seguir las recomendaciones de estas personas, porque ellos, imagínense, Guillermo Ortiz, que es el del Fobaproa, ahora resulta que es el analista financiero que nos tiene que decir qué es lo que hay que hacer, para nosotros no representan mucho sus recomendaciones”, dijo.
El punto de tensión es el personaje. Guillermo Ortiz es señalado como “el del Fobaproa”. La referencia es directa. La memoria histórica pesa. Sus recomendaciones no representan mucho para el gobierno. La descalificación es explícita.
La economía mexicana va bien, según Sheinbaum. Está pensada con un modelo distinto al neoliberal. El cual, dijo contundentemente, no debe regresar a México. “Nosotros no queremos regresar al neoliberalismo, nunca más, nunca más, fue un modelo muy pernicioso para México, generó pobreza, desigualdad, apoyo exclusivamente a los de arriba, los de más arriba, un grupo muy pequeño que crecieron su fortuna a costa de la pobreza de millones”, expresó.
El neoliberalismo se acabó. Ya no va a regresar. Porque demostró que empobrece al pueblo. La frase resume la postura presidencial. El modelo está sepultado. La Cuarta Transformación lo sustituyó. El humanismo mexicano es el nuevo paradigma.
Sheinbaum aseguró que el pueblo de México muy difícilmente dejará regresar al neoliberalismo. Ya demostró cuáles son sus intereses. Hoy, con la 4T y el humanismo mexicano, viven mejor. La confianza está en la gente. La defensa del modelo es popular.
“Nosotros sí creemos en la distribución de la riqueza, creemos en la inversión pública, en la inversión privada, en la propiedad social, la propiedad privada y ahora la de los pueblos indígenas”, señaló. La fórmula es amplia. Inversión pública y privada. Propiedad social y privada. Y la de los pueblos indígenas. El modelo es inclusivo.
A diferencia del pasado neoliberal, su gobierno y el movimiento del que proviene sabe que el Estado tiene que cumplir su papel de conducción de la economía y de distribución de la riqueza generada. La concentración de la riqueza en unos cuantos “no es desarrollo y no es bienestar”. La frase cierra el argumento. La distribución es la clave. El bienestar, el objetivo.
Sheinbaum dejó en claro que en México ya no hay neoliberalismo. Los voceros de la derecha, como Guillermo Ortiz, pueden dar las recomendaciones que quieran. Pero no se van a atender. Ya demostraron que sus ideas solo generan más pobreza. “El neoliberalismo se acabó en México, ya no va a regresar”, dijo. “Nunca más, nunca más”. El Fobaproa. La pobreza. La desigualdad. La concentración de la riqueza. “No es desarrollo y no es bienestar”. La 4T. El humanismo mexicano. La distribución. La inversión pública y privada. La propiedad social y privada. La de los pueblos indígenas. El Estado conduce. La riqueza se distribuye. El pueblo vive mejor. El neoliberalismo no vuelve.


