El plan federal y estatal suma 25 mil mdp, evita una deuda de 56 mil mdp y beneficia a más de 5 millones de habitantes.
Catorce mil quinientos millones de pesos. Esa es la inversión federal que la Presidenta Claudia Sheinbaum anunció este 28 de octubre para dos nuevos acueductos en Guadalajara. El objetivo: garantizar el acceso al agua potable a más de 5 millones de habitantes de la Zona Metropolitana. La cifra es contundente. Y la promesa, también.
Durante la Mañanera del Pueblo, la mandataria explicó que esta financiación formará parte de una inversión conjunta con el Gobierno estatal. El diseño financiero tiene una virtud política: evitará que Jalisco adquiera endeudamiento. La Federación pone los recursos. El estado complementa. Y la ciudadanía recibe agua.
El diagnóstico hídrico lo presentó Efraín Morales López, director de la Comisión Nacional del Agua. La Zona Metropolitana de Guadalajara cuenta con tres fuentes de abastecimiento. El sistema de presas Zapotillo – San Gaspar aporta el 22%. El Lago de Chapala proporciona el 50%. Y la red de pozos contribuye con el 20% del agua. El problema: esa red está impactada por diversos contaminantes. Descargas domiciliarias, municipales, industriales y tiraderos de basura. La contaminación no es un problema abstracto. Es una realidad que corre por las tuberías.
Para atender la problemática, el Gobierno Federal implementará dos proyectos. El primero es el nuevo acueducto Chapala – Guadalajara. Tendrá una inversión de 9 mil 300 millones de pesos y una longitud de 42 kilómetros. Recorrerá desde la Planta de Bombeo de Santa Cruz hasta el Tanque del Cerro del Cuatro. Su capacidad: conducir hasta 8 mil litros por segundo. “Una vez que el agua llegue a este punto del Tanque del Cerro del Cuatro se va a entregar al organismo operador del estado y ellos están haciendo una serie de obras, sobre todo conexiones”, detalló Morales. El objetivo final: recibir el agua y realizar una distribución eficiente.
El punto de mayor tensión está en los plazos. Estas obras arrancarán a principios de 2027 y se prevé que se ejecuten en un periodo de dos años. La fecha no es inmediata. Pero el compromiso queda asentado. El segundo proyecto es el acueducto Calderón – San Gaspar y la ampliación de la Planta Potabilizadora San Gaspar. Tendrá capacidad para conducir 3 mil 500 litros por segundo. Para estas obras se destinarán 5 mil 200 millones de pesos. También finalizarán en dos años. El gobierno estatal realizará obras complementarias para distribuir el líquido.
El impacto tiene múltiples capas. Morales destacó que con la renovación de la infraestructura se atiende la problemática de calidad del agua que reciben los habitantes de la Zona Metropolitana. Al mismo tiempo, se incrementa el suministro en mil 200 litros por segundo. Y se evita la contratación de una deuda para las y los jaliscienses de hasta 56 mil millones de pesos. La cifra es elocuente. La operación financiera, también.
El gobernador Pablo Lemus amplió el horizonte. En suma, el Gobierno Federal y estatal destinarán 25 mil millones de pesos en la infraestructura hidráulica necesaria para llevar agua de calidad a las familias de la zona. Lemus propuso a la presidenta la creación de una Comisión de Seguimiento para ver la celeridad y transparencia de las obras. La rendición de cuentas, dijo, debe ser parte del proceso.
Mientras las obras federales se ejecutan, la administración estatal renovará la Planta Potabilizadora no. 1 en Miravalle. Esa planta abastece a cerca del 42% de la ciudadanía del área metropolitana y tiene una antigüedad de 70 años. La primera fase de estas labores, con la que se potabilizarán 3 mil litros por segundo, quedará lista dentro de 6 meses. Las tres restantes, en dos años. En total se invertirán alrededor de 7 mil 500 millones de pesos estatales.
Lemus también anunció acciones de saneamiento. “Estamos trabajando en el saneamiento del canal y la presa de Las Pintas y en la reparación y construcción de una nueva red de colectores que evitarán que el agua que viene de Chapala se contamine en Las Pintas”, señaló. Se detectaron 150 descargas irregulares en este canal. Las cuales están siendo clausuradas y sus responsables están siendo sancionados. El control de la Planta Potabilizadora no. 4 en Toluquilla, privatizada en 2012 y que no estaba dando los volúmenes comprometidos, también forma parte de la estrategia.
El cierre fue contundente. “Esta inversión conjunta proviene de ajustes presupuestales, no habrá deuda, no habrá privatización y no habrá incremento en las tarifas del agua para la Zona Metropolitana de Guadalajara”, finalizó Lemus. La promesa está sobre la mesa. El agua, en el horizonte. Y la obra, con fecha de arranque.


